Trauma vicario: qué es, síntomas y tratamiento

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La empatía es la capacidad de ponernos en el lugar de los demás. ¿Quién diría que es algo negativo? No lo es, por supuesto. El problema surge cuando cargas excesivamente con el sufrimiento y el dolor ajeno en el intento de aliviarlo cuando no depende de ti.

¿Qué es el trauma vicario?

El malestar de otra persona se convierte en tu malestar y se desarrolla un trauma psicológico o secundario a nivel psicológico y físico. Puede provocar una distorsión del mundo, de los demás y de ti mismo.

Todos podemos sufrir el trauma vicario, pero, aun así, es más común en aquellas personas que tratan con el dolor y sufrimiento de los demás. Es el caso de psicólogos, trabajadores sociales, policías, personal sanitario, abogados…

Normalmente para caer en el trauma se sigue un proceso, aunque es cierto que te puedes quedar en estado de shock si participas en una experiencia traumática muy fuerte. Pero, en general, todo comienza con la empatía. Te pones en piel de la víctima y experimentas emociones similares a ella. Se genera un vínculo emocional que, por lo tanto, lleva a que te sientas responsable de su bienestar emocional.

La angustia por la víctima puede afectar al sueño y al estado de ánimo: sientes enfado y desarrollas el sentido de la injusticia.

La carga emocional que supone provoca desgaste, cansancio. Te centras en apoyar a la otra persona y no te preocupas de tus propias emociones.

Síntomas del trauma vicario

Tus creencias y convicciones, tu visión del mundo… Todo se ha visto tambaleado. Cada persona sufre el trauma vicario de distintas formas, pero es muy común encontrar 4 niveles de síntomas:

  • Síntomas emocionales: Sentimientos de ansiedad, tristeza, irritabilidad, cambios bruscos de humor, enfado, inseguridad, culpabilidad…
  • Síntomas fisiológicos: El malestar y el estrés generan dolor de cabeza, erupciones cutáneas, tensión muscular, úlceras, opresión en el pecho, temblores, mareos…
  • Síntomas cognitivos: Falta de concentración, despistes, confusión, desconcierto y pérdida de memoria al estar enfocado al 100% en la experiencia traumática. A mayores, de da la incapacidad para resolver problemas o tomar decisiones y los pensamientos intrusivos.
  • Síntomas conductuales: Aislamiento social, pesimismo, problemas de sueño. Incluso puedes recurrir a la comida, al alcohol o a las drogas porque la situación es insoportable y hace que te olvides de la situación traumática.

Tratamiento

Hay que diferenciar entre la empatía que te afecta a nivel emocional y la empatía que se preocupa por los demás sin hacer que pierdas tu equilibrio emocional.

Atender a tus pensamientos y reacciones te hará darte cuenta de si estás implicándote demasiado y si puedes salir perjudicado. No debes olvidar tu autocuidado.

Cuando te enfrentas a traumas que han vivido los demás y les ayudas, existe la probabilidad de que aparezca este trauma indirecto, que tendrá un impacto negativo en ti. En cambio, las historias positivas, de crecimiento y de resiliencia afectan de manera contraria y puede aparecer la motivación indirecta.

Si no puedes salir del trauma vicario y ves que afecta tu vida, ya sea a nivel familiar, laboral o social, no dudes en acudir a un psicólogo. Mediante terapia, trabarás en ti mismo, gestionarás tus emociones y conseguirás poner límite a esa empatía que te está costando tu bienestar emocional y mental.

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Imagen de Rebeca Cojo
Sobre Rebeca Cojo Rebeca Cojo es estudiante de Periodismo, con interés en los temas de salud y Psicología.
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