Soluciona tus problemas de pareja utilizando con estas sencillas técnicas

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Es normal que en una pareja haya discusiones de vez en cuando. Que dos personas se quieran no significa que sus emociones, sus aspiraciones y sus opiniones no puedan diferir, especialmente en el caso de las parejas que viven juntas y comparten gran parte de su tiempo. A veces los problemas de pareja no vienen provocados por grandes dramas, no todo es falta de confianza, celos e infidelidades. Muchas de las parejas, en realidad, discuten por multitud de detalles en apariencia insignificantes: olvidar un recado, falta de orden, cansancio…

Es normal que, en ocasiones, haya roces. Piensa que vivís rodeados de estímulos estresantes, inmersos en multitud de obligaciones que muchas veces llegarán a nublar vuestra mente y os impedirán reaccionar ante las adversidades como es debido. El primer paso para solucionar vuestros problemas de pareja es, precisamente, caer en la cuenta de que hay un problema. De nada sirve negar lo obvio: si las peleas se hacen tan frecuentes que comienzan a protagonizar vuestra vida de pareja y perdéis la noción de por qué seguís juntos, entonces hay problemas que debéis solucionar.

Con la pandemia, cientos de parejas cayeron en la cuenta, al verse encerrados en casa, de que el paso del tiempo los había convertido en desconocidos y ya no encontraban satisfacción alguna en convivir juntos. Durante el confinamiento aumentaron los conflictos de pareja y algunos psicólogos aseguran que tuvo lugar una ola de rupturas sin precedentes, causada por los roces que surgían dentro de los hogares.

Por supuesto, un psicólogo puede daros la ayuda profesional necesaria para identificar cuál es el origen de vuestros problemas y, tras evaluar la situación, enseñaros las herramientas que pueden ponerles fin. Sin embargo, en Siquia queremos compartir una serie de técnicas que se utilizan en la terapia de pareja y que podéis utilizar por vuestra cuenta, sin necesidad de supervisión.

Pasos para poner fin a tus problemas de pareja

Mejorad vuestra comunicación en pareja

  • Practica la escucha activa

Una de las partes esenciales de una buena comunicación es la escucha, pero no sirve cualquier tipo de escucha. Según la Real Academia Española, oír es solamente «percibir con el oído los sonidos», mientras escuchar es «prestar atención a lo que se oye». Para que haya una buena comunicación con tu pareja, ambos debéis escuchar al otro, y debéis hacerlo de manera activa: no basta con prestar atención, también tenéis que entender lo que dice el otro y reflexionar sobre ello.

Además, durante la escucha activa tu pareja debe de ser consciente de que estás prestándole la atención que merece, por lo que debes evitar distraerte y también debes mantener el contacto visual. Esto te permitirá ser consciente también de lo que la comunicación no verbal de tu pareja te está diciendo. Al terminar, el que haya escuchado puede probar a resumir lo que el otro le ha querido decir, para así estar seguro de que el mensaje que has extraído de sus palabras es el acertado.

Esto no solo os ayudará a resolver vuestros problemas de manera más efectiva, sino que podrá generaros una mayor satisfacción al saber que el otro te presta atención y se preocupa por comprender lo que dices, lo que te preocupa y, en general, lo que sientes.

Si no conseguís comunicaros correctamente, entendiendo al otro, nuestros psicólogos pueden ayudaros con los problemas de la relación.

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  • Habla de lo que tú sientes sin culpar a tu pareja

Quizás hayas notado que, cuando surgen los problemas, y especialmente cuando te encuentras en medio de una discusión en el que el enfado ciega tu capacidad de razonamiento, tiendes a centrar tu mensaje en las cosas que te molestan del otro. Aunque no es malo hablar de esas cosas que hace tu pareja y que te sacan de tus casillas, el fragor de la discusión no es un buen momento para hacerlo, puesto que tu pareja entenderá tu mensaje como un reproche o como un ataque e intentará repelerlo.

En su lugar, cuando algo te molesta debes intentar poner el foco del mensaje en el «yo», es decir, en lugar de denunciar el comportamiento de tu pareja, hazle saber cómo te ha hecho sentir. Si sientes el impulso de decir «no te soporto cuando te pones a gritar», di en su lugar «me gustaría que hablásemos las cosas de otra manera». Así, en lugar de atacarle por su comportamiento, podrás hacerle entender cómo te sientes y será más fácil que comprenda las consecuencias de sus acciones.

Cuando el enfado te ciega, es normal que no pienses en cómo puede hacer sentir al otro lo que decimos. Con esta técnica, podrás evaluar el impacto que tienen tus palabras y tus acciones sobre tu pareja, lo que la convierte en una forma maravillosa de practicar la empatía y ponerse en el lugar del otro.

  • Sed sinceros sobre aquello que os molesta

Si realmente queréis solucionar vuestros problemas, no basta con comprometeros a ser mejores e ignorar sistemáticamente todos los problemas que ya existen en la relación. No podéis comenzar una etapa nueva si no habéis solucionado los contratiempos de la anterior, porque todo lo que no se solucione lo llevaréis como una carga, os hará estar de peor humor y generará desconfianza en la pareja. No sirve de nada esconder las cosas, el silencio es un parche muy débil sobre los problemas.

Aunque pueda parecerte que esta recomendación choca con el punto anterior, estamos hablando de situaciones diferentes. En una discusión es mejor no atacar directamente al otro, porque el enfado impedirá que asuma tus palabras y reflexiones sobre lo que has dicho. Sin embargo, cuando ambos estéis en un estado de calma, es necesario hablar de los episodios o los comportamientos que os han molestado y explicar cómo os hizo sentir el otro. Cuanto más concreto seas en tu explicación, mejor.

Si sentís la necesidad de responder a lo que el otro dice por medio de reproches, quizás sea buena idea que ambos os toméis un tiempo para poner por escrito lo que os molesta, de forma detallada, explicando también las consecuencias. Una vez hayáis terminado de escribir, le entregaréis ese papel al otro y, tras leerlo, podréis comenzar a solucionar aquellos conflictos que un día dejasteis en el tintero y que siguen pesando.

pareja
  • Transforma las discusiones en debates

Si ninguno de los anteriores métodos os ayuda a dejar de discutir, entonces podéis probar a transformar vuestras discusiones en debates. Sí, debates al más puro estilo de los políticos. Esto ayudará a que cada uno exponga sus razonamientos de forma clara y sosegada, sin interrupciones. De la misma forma, cuando el turno de palabra termina, el otro podrá responder sin ser interrumpido y podréis transformar los temas que provocaban esas discusiones tan acaloradas en conversaciones sosegadas que no añadan aún más problemas a vuestra relación.

El debate debe transcurrir de la siguiente manera: ambos miembros de la pareja acordarán un límite de tiempo para cada intervención, acorde con la profundidad de los problemas. Si lleváis mucho tiempo acumulando problemas, entonces daros diez minutos; si es un caso puntual, que sean cinco.

Lo importante es encontrar la manera de expresar lo que pasa de forma resumida y clara, sin irse por las ramas y sin darte tiempo de atacar al otro o traer otros temas a colación. Cada intervención versará sobre el mismo tema y la réplica también tratará sobre ese tema. Así, evitaréis interrumpidos y podréis sentir que el otro os escucha y se preocupa por dar respuesta a tus preocupaciones, sin evasión.

Reforzad vuestra relación

  • Haz un esfuerzo por recordar la parte buena de la relación

Tan importante como hablar de los conflictos que asolan vuestra relación es encontrar los motivos por los que seguís juntos. Si esta tarea resulta del todo imposible, quizás sea hora de no alargar más la agonía y comenzar a plantearse una ruptura.

No obstante, lo más normal cuando se bucea en las profundidades de la memoria es encontrar momentos, detalles y características del otro que aún te hacen esbozar una sonrisa. Rememorarlos y ser consciente de ellos ya supone un buen primer paso, pero también es importante comentarlos con el otro, para así hacerle saber que no solo le prestas atención a las discusiones, que también sigues disfrutando de estar a su lado.

De estar forma, podréis entender que, pese a los problemas, seguís queriéndoos y quizás podáis recobrar la fe en vuestra relación con la ayuda del otro. Sí, solucionar lo malo es importante, pero no serviría de nada si os empeñaseis en ignorar lo bueno. Ser felices juntos, pese a los problemas, es una de las partes más importantes y más bonitas de cualquier relación, no os privéis de ello.

  • Complace los deseos del otro y deja que el otro complazca los tuyos

Una vez habéis hablado de todo aquello que os molesta, habéis solucionado vuestros problemas y habéis encontrado los motivos que os hacen seguir juntos, entonces es un buen momento para comenzar a revivir la llama de vuestra relación. Una buena forma de hacerlo es encontrar momentos para complacer al otro y así comenzar a disfrutar juntos de nuevo. Sentirse querido cuando se está en una relación amorosa es una de las cosas más satisfactorias que pueden pasaros.

Aunque las sorpresas siempre son un detalle agradable, tendrás más posibilidades de agradar al otro si sabes lo que quiere y complaces sus deseos. Hablad de esas cosas sencillas que os gustaría hacer en pareja o que os gustaría que vuestra pareja hiciera por vosotros, escuchad lo que el otro quiere y complaceros mutuamente. No dejéis que pase mucho tiempo, cuanto antes, mejor. Encontrar momentos para divertiros y crear nuevos momentos juntos no solo reforzará vuestra relación, sino que os hará sentiros más felices y quizás os puede ayudar a salir de la rutina.

Es de vital importancia para el buen funcionamiento de la pareja no convertirse simplemente en compañeros de piso que conviven por circunstancias de la vida. Buscad actividades para hacer juntos que os hagan recordar que, además de pareja, sois amigos que se lo pueden pasar bien el uno al lado del otro.

Recuerda que en Siquia estamos comprometidos con tu bienestar y por ello contamos con un equipo de psicólogos que te pueden ayudar a través de terapias online, en el lugar y el momento que mejor te convenga.

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Imagen de Lucía Lorenzo
Sobre Lucía Lorenzo Lucía Lorenzo es una estudiante del último curso de Periodismo en la Universidad de Valladolid, donde descubrió su gran interés por los temas relacionados con la salud, especialmente con la salud mental, la gran olvidada en las enseñanzas universitarias. Entre sus inquietudes se encuentran el feminismo y los derechos LGBT. Ganadora de un premio de relato corto en el año 2013, disfruta escribiendo tanto noticias como ficción.

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