¿Qué factores determinan la desigualdad mental?

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Hay grupos concretos de personas que son más vulnerables a la hora de padecer una enfermedad mental.

Los problemas de salud mental no afectan de la misma manera a una persona u otra. Existen una serie de circunstancias que determinan una desigualdad mental, y es que, dependiendo de unos factores como el género, la nacionalidad, la raza, la edad, la economía, la educación, discapacidades físicas, entre otros muchos, se es más propenso o no a padecer una enfermedad mental.

Los grupos con más predisposición a sufrir un trastorno mental reflejan la desventaja social que existe en cuanto a la salud mental. En ocasiones, estos grupos desfavorecidos disponen de menor acceso a un tratamiento. Y cuando lo reciben, no son eficaces y pueden resultar incluso perjudiciales.

Las barreras a las que se tienen que enfrentan revelan la desigualdad en la salud mental, una cuestión importante a la que la Comisión para la Igualdad en Salud Mental del Centro para la Salud Mental de Reino Unido (Centre for Mental Health) ha dedicado todo un estudio, poniendo de manifiesto los factores determinantes.

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Factores determinantes de la desigualdad mental

Los factores que determinan e influyen en nuestra salud mental son muchos: desde aspectos negativos (abusos, discriminación, opresión, violencia, situación de pobreza, etc.) hasta aspectos positivos (buena situación económica, lugar seguro donde vivir, paternidad, etc.)

desigualdad mental

Los aspectos que determinan la salud mental están vinculados con las desigualdades de la sociedad, haciendo más propensos a presentar problemas de salud mental a unas personas u otras. Algunos de los datos ofrecidos por Centre for Mental Health son:

  • Las personas identificadas como LGTB+ tienen tasas más altas de problemas de salud mental comunes y menor bienestar que las personas heterosexuales. La brecha es aún mayor para los adultos mayores de 55 años y menores de 35.
  • Los niños de los hogares del 20% más pobres tienen cuatro veces más probabilidades de presentar serias dificultades de salud mental a la edad de 11 años que los niños del 20% más rico.
  • Los hombres y mujeres de las comunidades afrocaribeñas del Reino Unido tienen tasas más elevadas de trastorno por estrés postraumático y riesgo de suicidio. Es más probable que se les diagnostique esquizofrenia.
  • Los niños y adolescentes con una discapacidad de aprendizaje tienen tres veces más probabilidades que el resto de tener un problema de salud mental.
  • Las mujeres tienen hasta diez veces más probabilidades que los hombres de haber sufrido abuso físico y sexual durante sus vidas. El 36% de las que lo han sufrido ha intentado suicidarse, el 22% se ha autolesionado y el 21% se ha quedado sin hogar.
  • Las personas con discapacidad auditiva tienen el doble de probabilidades de tener problemas de salud mental.
  • El 70% de los niños con autismo y el 80% de los adultos con autismo tienen al menos una condición de salud mental.

Dificultades para acceder a los apoyos y tratamientos

A pesar de la revelación de los datos anteriores, solo una de cada tres personas que sufren problemas de salud mental puede acceder al apoyo y tratamiento que necesita, normalmente de un equipo de psiquiatría y terapia con un psicólogo.

desigualdad mental

De la misma manera que sucede con los factores determinantes de la salud mental, el acceso al apoyo en salud mental no se distribuye por igual entre la población: los grupos que enfrentan niveles elevados de mala salud mental también experimentan mayores dificultades para acceder a los servicios. De nuevo, los datos obtenidos por el Centre for Mental Health son:

  • El 85% de las personas mayores con depresión no reciben apoyo del Sistema Nacional de Salud.
  • Los adultos de las comunidades negras son el grupo étnico con menos probabilidades de informar que reciben medicamentos para la salud mental, o asesoramiento y/o terapia.
  • Solo un 27,9% de los niños y jóvenes que experimentan tanto una discapacidad de aprendizaje como un problema de salud mental han tenido algún contacto con los servicios de salud mental.
  • Los datos de la Encuesta Nacional LGBT de Reino Unido (2018) indican que el 24% de los encuestados habría accedido a los servicios de salud mental en el último año, pero otro 8% habría intentado obtener ayuda sin éxito alguno. La mayoría de los que buscaron ayuda encontraron dificultades, con largas listas de espera y respuestas insatisfactorias por parte de los médicos de familia citadas.

Experiencia y resultados

Las personas con problemas de salud mental encuentran con demasiada frecuencia que la ayuda que se les ofrece es la menos eficaz, la menos relevante y, para algunas, la más coercitiva.

Esto es aún más evidente para las personas de las comunidades negras en el Reino Unido, y se mezcla con otras dimensiones, entre ellas, los ingresos económicos, el género, la etnia específica (por ejemplo, las comunidades gitana y romaní), la edad, la identidad sexual y de género, etc.

A modo de ejemplo, las personas LGBT + que han experimentado múltiples desventajas (por ejemplo, abuso, falta de vivienda y pobreza) informaron que los profesionales de la salud mental a menudo no entendían sus experiencias y, como resultado, no les apoyaban o tenían menos probabilidades de satisfacer sus necesidades.

Imagen de Laura
Sobre Laura Periodista especializada en los Nuevos Medios Interactivos y el Periodismo Multimedia

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