Valeria sindrome impostorEl pasado 8 de mayo se estrenó en Netflix la nueva serie de la plataforma, Valeria, basada en la exitosa tetralogía de la escritora española Elísabet Benavent. La serie es una adaptación abierta que se toma ciertas licencias respecto al material original en la que su personaje central, Valeria, es una escritora de ficción que tiene bloqueo de autor, síndrome del impostor y un marido que no le hace demasiado caso.

¿Qué es el síndrome del impostor con el que se caracteriza a Valeria?

El síndrome del impostor se define como el malestar emocional asociado al sentimiento de no merecer la posición que se ocupa a nivel laboral, académico, o social y, aunque este síndrome no está considerado como una patología con entidad clínica, es decir, no aparece descrito en ningún manual de diagnóstico médico, agrupa un conjunto de síntomas que pueden causar un importante malestar emocional.

Las personas que sufren el síndrome del impostor no se creen merecedoras de sus logros

¿Por qué recibe este síndrome el nombre de “impostor”?

El síndrome del impostor es a veces denominado como síndrome del fraude. Recordamos que un impostor es una persona que finge ser alguien que no es de manera voluntaria. Efectivamente el nombre que recibe este trastorno psicológico hace referencia al sentimiento de la persona que lo sufre, pues se produce en personas que han alcanzado una estupenda posición y no se creen merecedoras de la misma, se consideran un fraude y temen que los demás descubran su falta de méritos y competencias.

¿Qué suele haber detrás de este trastorno?

El síndrome del impostor afecta de igual medida a hombres y mujeres, aunque muchos estudios indican que las mujeres son más propensas a sufrirlo debido a problemas sociales como la brecha salarial o la presión que supone el canon de belleza único. De hecho, es más habitual de lo que parece, siete de cada diez personas lo han sufrido alguna vez en su vida, según la doctora Valerie Young.

Las causas son diversas, pero todas atienden a aspectos ambientales y cognitivos. Vamos a señalar las más recurrentes:

Dinámicas familiares durante la infancia. Se refieren al aprendizaje y experiencia vivida por el sujeto. Las críticas desmerecedoras recibidas a lo largo de la infancia y juventud por figuras significativas como padres, profesores o hermanos son la principal causa de este síndrome.

Percepción y asimilación de la realidad. Los éxitos y los fracasos dependen, según las personas afectadas por este síndrome, de aspectos como el azar y la buena o la mala suerte, no de sus acciones.

Nivel de autoexigencia. Hablamos de personas muy exigentes consigo mismas, con unos objetivos muy difíciles de conseguir.

¿Tengo el síndrome del impostor?

Este trastorno no se compara con la ansiedad o la depresión, está más vinculado al perfeccionismo, sobre todo en mujeres. La tendencia a minimizar y subestimar el éxito es significativa en quienes padecen el síndrome del impostor. Te dejamos las claves para identificarlo:

• Falta de confianza en nuestras fortalezas personales y en nuestras competencias profesionales
• Inseguridad
• Perfeccionismo
• Incredulidad ante los méritos propios
• Miedo a que descubran que en realidad no eres válido

¿Qué hago para superar el síndrome del impostor?

Existen dos grandes bloques de actuación:

Control de los pensamientos: aprende a valorar adecuadamente la realidad, en especial la de tus éxitos y fracasos para adaptar tus expectativas.

Cada vez que tengas un éxito o un fracaso anota en una columna si crees que ha dependido o no de ti, si es general (se dará en cualquier contexto), o específico (solo ocurrirá en esa situación concreta), y si es temporal (ha ocurrido sólo esa vez) o permanente (se dará en otras circunstancias). Contrástalo con personas cercanas que puedan darte una visión objetiva de la situación.

• Sé consciente de tus habilidades: No todas las actividades requieren las mismas habilidades, ni todo el mundo tiene las mismas capacidades.

Haz una lista de tus puntos fuertes y débiles, tanto a nivel de formación y competencia profesional como a nivel personal. Luego anota al lado la actividad que te planteas conseguir. Esto te ayudará a ser consciente de tus capacidades reales y podrás mejorar aquellos aspectos de tu personalidad o aptitudes que consideres necesarias para ganar seguridad y autoestima.