Qué es el duelo y cómo superarlo

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Ante el vacío dejado por una pérdida, el cerebro se embarca en un largo proceso que pasará por emociones como el dolor, la rabia o la tristeza, para acabar adaptándose a la nueva situación. Este proceso que permite recuperar la normalidad tras una pérdida se conoce como duelo y, aunque se asocia a situaciones como la muerte o la ruptura sentimental, puede aparecer en muchas otras ocasiones.

Experimentar un duelo cuando tus hijos se van de casa, cuando un familiar se marcha a otro país o incluso al envejecer y sentir que tu juventud te abandona, es algo tan normal como experimentarlo tras la muerte de un ser querido. Pese a las diferencias, el proceso de duelo que comienza tras cualquier pérdida tiene unas características comunes.

¿Qué es (y qué no es) el duelo?

El duelo se puede definir como un cambio en las emociones producido por una pérdida. El vacío experimentado tras dicha pérdida requerirá necesariamente la modificación de ciertos aspectos de tu vida para poder adaptarte a la nueva situación. Estos cambios toman su tiempo y, aunque parten de una base común, cada persona los afronta de manera diferente.

La preocupación, la ira y el malestar son tan solo algunas de las reacciones naturales que puedes experimentar en el proceso de duelo. Pese a que es un proceso largo que puede ir desde los pocos meses hasta los tres años de duración, es necesario sentirlo para poder asumir la pérdida. El proceso de duelo te permitirá continuar con tu vida normal pese a la ruptura del vínculo emocional que te unía con aquello que has perdido.

El duelo puede surgir de diversidad de situaciones y afrontarse de diversas formas, sin embargo, todas aquellas personas que se enfrentan a él sienten una serie de emociones que dan lugar a las fases del duelo. Toda persona afectada por el duelo pasará por el shock, la negación, la tristeza, la rabia, la culpa y la aceptación. Sin embargo, estas fases no siempre se experimentan en orden, ni tienen un tiempo estimado fijo. Por ello, no debes asustarte si recaes varias veces en la misma fase o si, tras una etapa de aparente mejoría, te ves envuelto en la tristeza de nuevo: es normal y, sobre todo, es necesario para poder avanzar.

No obstante, en algunas ocasiones el proceso de superación de la pérdida puede complicarse y traspasar la frontera de aquello que es sano. La imposibilidad de recuperar la ilusión por la vida, las explosiones de rabia constantes, la incapacidad de hablar de aquello que se ha perdido o la pérdida de las ganas de vivir no forman parte de un proceso normal de duelo.

Si tras una pérdida experimentas constantemente tensión, pensamientos repetitivos que se escapan de tu control o pesadillas frecuentes, puede que estés experimentando estrés postraumático. Si por el contrario sientes constantemente tristeza, desinterés, baja autoestima y te cuesta llevar a cabo tareas tan sencillas como comer o dormir, puede que estés pasando por una depresión. Ninguno de estos trastornos es un síntoma normal del duelo. Si te has sentido así tras una pérdida y no eres capaz de superarla, la terapia psicológica puede ayudarte a tomar el control sobre tus sentimientos.

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¿Cuáles son los diferentes tipos de duelo?

  • El duelo normal

El duelo normal es el proceso que se lleva a cabo con el fin de adaptarse a vivir tras la pérdida. En este caso es común que puedas experimentar tristeza, culpa, rabia o malestar, pero con el paso del tiempo podrás superar la pérdida e incluso experimentar una mejora en tu vida producida por los sentimientos experimentados durante el proceso de duelo.

  • El duelo anticipado

Se trata de aquel que comienza ante una pérdida inminente que aún no ha tenido lugar. Por ejemplo, suele darse en aquellas personas que tienen un familiar enfermo.

  • El duelo retardado

Sucede ante la incapacidad de asumir la pérdida, puesto que la persona que lo experimenta espera que aquello que ha perdido vuelva. Se trata de personas que, ante la ausencia de un ser querido, se quedan en las fases de impacto o negación, por lo que actúan como si nada hubiese pasado y el duelo comienza más tarde.

  • El duelo crónico

Es aquel que dura más de lo habitual. Quienes lo experimentan se ven incapaces de superar la pérdida y continuar con su vida. Normalmente experimentan una tristeza continua.

  • El duelo inhibido

En apariencia, la persona que lo experimenta no atraviesa ningún duelo, pues, ante la pérdida, no da muestra alguna de sufrimiento. En realidad, la persona afectada por este tipo de duelo se ve incapaz de expresar lo que siente, dificultando el proceso de superación.

  • El duelo exagerado

Este tipo de duelo se caracteriza por una exagerada intensidad ante la pérdida, provocada por un dolor desmedido que impide a quien lo sufre seguir su vida con normalidad.

  • El duelo enmascarado

En este caso, la persona que ha experimentado la pérdida padece ciertos problemas derivados de ella, pero no cree que sean producto de la pérdida.

  • El duelo distorsionado

Se produce cuando una persona experimenta varias pérdidas muy cercanas en el tiempo. La persona que lo sufre se ve envuelta en un nuevo duelo antes de haber podido dar fin al anterior, lo que se traduce en una reacción exagerada hacia la nueva pérdida.

Duelo

¿Qué experiencias forman parte de un proceso normal de duelo?

Ante la pérdida de un ser querido, es normal que sientas que tu dolor excede todos los límites. Sin embargo, hay ciertas reacciones que, aunque pudieran parecer poco saludables en cualquier otro momento, es normal experimentar durante el duelo.

La soledad, el cansancio, el miedo, la confusión, la impotencia y la incredulidad son sentimientos frecuentes ante la pérdida de una persona importante. La pérdida siempre supone un cambio, implica comenzar de nuevo sin la compañía de alguien a quien querías, que quizás era una constante en tu vida. Es lógico, por lo tanto, que durante un tiempo puedas llegar a sentir que no podrás seguir adelante sin esa persona.

También es frecuente que puedas sentir ansiedad, puesto que, durante el duelo, serás más vulnerable a sentir dolor, a padecer cambios en el estado de ánimo o a sentir miedo ante la posibilidad de sufrir otras pérdidas. Esto, además, puede dificultar que dejes de pensar en aquello que has perdido, lo que te provocará malestar.

Relacionadas con la ansiedad y el nerviosismo que puedes experimentar tras el duelo, puede que también encuentres dificultades para conciliar el sueño. La sucesión de pensamientos relacionados con la pérdida y el agobio producido por el abrumador flujo de emociones pueden impedirte dormir correctamente e incluso producirte pesadillas.

¿Cómo ayudar a una persona sumida en un proceso de duelo?

Para superar la pérdida de un ser querido es fundamental sentir el apoyo de aquellos que te rodean. Si no eres tú quien ha experimentado una pérdida, sino alguien cercano a ti, puedes ayudarles de multitud de formas.

Permitir que se expresen es fundamental para que puedan afrontar correctamente su dolor. Si necesitan hablar, escúchales y muéstrate interesado en aquello que dicen. Si necesitan llorar, permíteles hacerlo y ofréceles consuelo. Cada persona afronta el duelo de manera personal y única y debes mostrarte comprensivo ante sus reacciones.

Comparte con ellos experiencias similares que has vivido, siempre que recordarlas no te perjudique. Es fundamental que las personas que hacen frente a la pérdida se sientan comprendidas y puedan proyectar sus vivencias en las personas de su alrededor. De esta manera, podrán tomarte como ejemplo de superación y comprender que el duelo es un proceso finito, que no dolerá para siempre.

¿Cómo abordar el duelo?

Si has experimentado una pérdida recientemente también puedes ayudarte a ti mismo a sobrellevar el dolor.

En algunos momentos, necesitarás rodearte de aquellos que te quieren y buscar su apoyo. Permítete ser vulnerable, expresar tus emociones y deja que el resto te protejan si es necesario. También necesitarás estar solo en algún momento: es fundamental comprender lo que necesitas en cada ocasión y no sentirte culpable por llevarlo a cabo.

Cuéntale a los demás lo que sientes, comparte aquello que te hace sentir mal y también lo que te hace sentir bien. Si necesitas expresar el dolor, intenta apoyarte en varias personas para que no se vean abrumadas por lo que sientes. Si necesitas expresarte, pero no sabes cómo hacerlo, quizás escribir tus emociones en un cuaderno pueda ayudarte en el proceso de superación.

Busca aquello que te haga sentir bien y no te sientas egoísta por disfrutar de ello. Es normal sentir dolor ante la pérdida, pero también es normal superarlo. No te compares con los demás ni te culpes por ir más rápido o más despacio que el resto: el duelo es una experiencia personal y es imposible que todo el mundo lo sienta de la misma manera.

No dejes que el dolor tome el control de tu vida. Aunque es normal que al principio sientas que te cuesta llevar a cabo tus obligaciones o aquellas rutinas que formaban parte de tu día a día antes de la pérdida, tienes que enfrentarte poco a poco a todo ello. Hacer ejercicio, alimentarte correctamente, descansar, recuperar la vida social y lograr alcanzar pequeñas metas te harán sentirte mejor contigo mismo.

¿Cómo puede ayudarte la terapia psicológica a superar el duelo?

A veces una pérdida puede tener un impacto tan fuerte sobre tu vida que puedes llegar a sentir que no serás capaz de recuperarte. Aunque el miedo, la confusión y la tristeza sean sensaciones normales del proceso de duelo, un psicólogo puede ayudarte a superar el dolor de la pérdida cuando no te sientes capaz de lograrlo por ti mismo.

Un psicólogo te proporcionará las herramientas necesarias para gestionar tus sentimientos y pondrá en marcha ejercicios que te ayudarán a superar el duelo de manera saludable. Tu dolor puede parecerte infinito, pero ten en cuenta que un psicólogo es un profesional con un gran conocimiento de la mente humana, que comprenderá lo que sientes de manera objetiva y podrá guiarte en tu recuperación.

La terapia psicológica te ayudará a aceptar la pérdida a la que te estás enfrentando, así como a identificar, expresar y manejar tus emociones de la manera correcta. En las fases más avanzadas del duelo, te proporcionará el apoyo necesario para que puedas adaptarte a la nueva vida que comienza tras la pérdida, recuperando los hábitos y las obligaciones que habías dejado atrás y logrando que te enfrentes a ellos. También te ayudará a situar el recuerdo del ser querido de modo que su presencia en tu memoria no suponga un obstáculo para tu recuperación.

En Siquia contamos con un equipo de psicólogos online que pueden ayudarte a afrontar la pérdida de un ser querido de manera sana, acompañarte en el proceso de duelo y acompañarte mientras reconstruyes tu vida tras la pérdida. Nuestros psicólogos ofrecen diversas terapias online que puedes solicitar en el momento y en el lugar donde lo necesites, pagando solo por lo que necesites, sin cuotas mensuales.

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Imagen de Lucía Lorenzo
Sobre Lucía Lorenzo Lucía Lorenzo es una estudiante del último curso de Periodismo en la Universidad de Valladolid, donde descubrió su gran interés por los temas relacionados con la salud, especialmente con la salud mental, la gran olvidada en las enseñanzas universitarias. Entre sus inquietudes se encuentran el feminismo y los derechos LGBT. Ganadora de un premio de relato corto en el año 2013, disfruta escribiendo tanto noticias como ficción.

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