amor romantico dependencia emocionalNo nos imaginamos sin esa persona porque lo es todo para nosotros, de lo que no nos damos cuenta es que lo somos todo sin ella…

«Sin ti, lo soy todo»

Dentro del amor romántico nos encontramos con el mito de la “media naranja”. Este mito nos hace creer que nuestro desarrollo personal no depende de nosotros mismos sino de otra persona que nos hará completas.

Mito de la media naranja.
Un antiguo mito griego cuenta que en un principio los humanos teníamos dos cabezas, cuatro brazos, cuatro piernas… Éramos tan poderosos que los propios dioses del Olimpo empezaron a sentirse amenazados por nosotros. Entonces tomaron la decisión de dividirnos por la mitad. Cuenta la mitología que desde entonces nos pasamos la vida buscando la mitad que nos falta, hasta que la encontramos y nos sentimos completos”

Este mito conlleva poner nuestro bienestar en manos de la otra persona, lo cual nos conduce a una consecuencia directa: la dependencia emocional.

1. Eres todo lo que siempre soñé. Idealizar. Esta es una de las primeras fases del enamoramiento, idealizar a nuestra pareja. Pensar que tiene superpoderes y otorgarle el gran poder de la perfección. Se le atribuyen características a la persona que probablemente no correspondan con lo que realmente es. La persona acaba sintiéndose muy pequeña al lado de su superhéroe pero no le importa, ya tiene todo lo que soñó a pesar de que esto acarree perder su propia identidad, gustos, inquietudes, aficiones…

2. Sin ti no soy nada. Pérdida de identidad. Asunción de gustos, deseos, aficiones de la pareja por parte de la persona dependiente, por lo que no importa lo que la persona crea, quiera o desee sino lo que quiera, crea o desee la pareja. Acaban adaptando su personalidad a la de su pareja, creando un mundo alrededor de esta que se despedazaría sin esa persona que lo sostiene.

3. Quien bien te quiere, te hará llorar. Relaciones tóxicas. Este tipo de relaciones se definen por ser inestables, destructivas y marcadas por un fuerte desequilibrio, en la que la persona dependiente se somete, y pese al malestar y sufrimiento que la relación le cause se sienten incapaces de dejarla debido a su miedo a perder la fuente de seguridad y afecto que constituye su pareja, a su miedo a la soledad.

4. Nadie me querrá como tú. Necesidad excesiva de afecto. Necesitan demostraciones continuas de afecto y aprobación por parte de la pareja, sino las reciben no se sienten queridos. Para ellos el amor es un apego obsesivo, desean estar en contacto permanente con la pareja, ya sea físicamente, por móvil, Internet, etc. Para sentirse amados deben someterse, deben cumplir con las expectativas de la pareja, no importunarlos, alterarlos o provocarlos.

5. El amor duele. Pánico a la ruptura. Estas personas se sumergen en relaciones destructivas y pese a lo doloroso que estas sean, no conciben su vida sin esa persona. Se mantienen inmersos en ella a pesar de que les esté afectando de forma negativa a su estado psicológico. Acaban acostumbrándose a estar mal en la relación, en lugar de romper con ésta, debido a su insistente necesidad de estar en pareja.

«Sin ti, lo soy todo»