Herpes labial: qué es, su relación con el estrés y tratamiento

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Molestias, escozor y dolor en labios, nariz y barbilla son algunos de los síntomas que se sufren al contraer un herpes labial, una infección vírica de la que el 80% de la población es portadora. ¿Cómo curo esta infección? ¿Cómo evito contagiarme? ¿Qué relación guarda con el estrés? Te responderemos estas y más cuestiones a lo largo del artículo.

¿Qué es el herpes labial?

Se denomina herpes labial o herpes oral a la infección que se produce tanto en los labios como en la boca o las encías provocada por el virus del herpes simple.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este virus se divide en simple de tipo 1 (VHS-1) y simple de tipo 2 (VHS-2). El primero es el causante del herpes labial y el segundo es causa directa del herpes genital, pero, en ambos casos, las infecciones que provocan persisten acantonadas toda la vida, de ahí que se repitan con cierta frecuencia.    

La infección por el VHS-1 es extremadamente contagiosa, frecuente y con carácter endémico en todo el mundo y se adquiere, en la mayoría de los casos, durante la infancia.

¿Por qué sale el herpes labial?

El herpes labial está causado, como hemos dicho, por una infección provocada por el virus del herpes simple tipo 1. El brote de este virus provoca la formación de ampollas llenas de líquido, causando molestias, escozor y dolor en labios, nariz y barbilla.

La etapa en la que se contrae el virus de forma más habitual es durante la infancia. El 80% de la población es portadora del virus, pero solo un 20% padecen los brotes. El virus permanece latente en el organismo tras una infección inicial, pero no brota hasta que no aparece algún factor desencadenante.

Normalmente el virus se reactiva en una situación en la que tenemos las defensas bajas. Los motivos suelen ser:

  • Estrés, fatiga, cansancio, nervios, etc.
  • Sistema inmunitario debilitado
  • Fiebre, gripe o resfriados
  • Cambios de temperatura bruscos, calor o frío extremos
  • La menstruación y cambios hormonales

Los pacientes seropositivos, los que están en tratamiento con quimioterapia o los que toman inmunosupresores son más propensos a desarrollar herpes labial por tener el sistema inmunológico más debilitado. Algo parecido ocurre con los pacientes con quemaduras graves o eccema.

El sol, el frío extremo o el viento también pueden causar un brote. En definitiva, una bajada de defensas puede reactivar el virus y este se manifiesta en forma de calenturas en labios o nariz.

El herpes labial como consecuencia del estrés

El herpes labial está estrechamente ligado con el estrés debido a que cuando el cuerpo sufre estrés el sistema inmunológico libera una citoquina concreta: la interleucina 1 beta. Es una reacción predeterminada de las defensas.

Esta citoquina excita las neuronas que albergan el virus del herpes simple. Y cuando el virus detecta este estímulo, se reactiva de nuevo.

La interleucina 1 beta también está presente en las células epiteliales de la piel y los ojos y se libera cuando está células son dañadas por la luz ultravioleta. Otra reacción normal de nuestro sistema inmunitario.

La vinculación del estrés con la reactivación del herpes labial hace que la ampolla dolorosa aparezca como resultado de una alteración brusca de nuestras emociones, ya sea una preocupación, presión o inquietud.

Síntomas del herpes labial

En términos generales, la infección por este virus suele ser asintomática o produce manifestaciones leves que pasan desapercibidas. Algunas personas pueden desarrollar úlceras en el momento de entrar en contacto con el virus, mientras que otras no presentan ningún signo.

Cuando estos síntomas se visibilizan, se observan vesículas o úlceras en la boca y en las regiones cercanas. A estas ampollas se les denomina calenturas y, antes de su aparición, las personas infectadas sienten una sensación de hormigueo, picor o quemazón en la zona.

Es común que, tras una primera infección, estas úlceras reaparezcan de forma periódica, pero esto depende de cada persona.

Otros posibles síntomas que pueden aparecer antes de que sean visibles las ampollas son:

  • Inflamación de los ganglios linfáticos locales.
  • Dolor de garganta y dificultades al tragar.
  • Fiebre.

Estos síntomas pueden desencadenarse debido a la menstruación o los cambios hormonales en el caso de las mujeres, pero también por permanecer mucho tiempo al sol o sufrir periodos de estrés, o coincidiendo con otra infección.

herpes labial

¿Cómo aliviar los síntomas de una calentura?

Las molestas calenturas labiales son ampollas llenas de líquido en la zona de los labios y la boca que reaparecen porque el virus nunca se elimina por completo del organismo, por eso, aliviar los síntomas cuando se padece es importante.

Es cierto que no existe un tratamiento que erradique definitivamente el herpes labial, sin embargo, hay alternativas para combatir los síntomas y superar esta infección de una manera más llevadera.  

El picor, hormigueo, quemazón, entumecimiento, hinchazón, enrojecimiento, dolor, costras, sangrado, y descamación son molestos, por eso, hay apósitos hidrocoloides que se adaptan al labio aliviando la incomodidad. Igualmente, también reducen el riesgo de contagio y aumentan la velocidad de cicatrización.

Es recomendable combinar el uso de los parches para calenturas con la pomada de Aciclovir, un fármaco antiviral que ataca eficazmente el herpes labial. Acude a la farmacia para pedir consejos de uso. Normalmente se recurre a la pomada en los primeros momentos del brote, cuando aún no hay rastro de ampolla en el labio. Una vez hay brotado la calentura, la pomada pierde eficacia.

Además del uso de apósitos y fármacos, otras recomendaciones para aliviar los síntomas son:

  • Evitar el consumo de bebidas calientes, alimentos picantes, salados y los cítricos.
  • No usar productos con alcohol en la zona de la calentura.
  • Si el dolor es intenso acudir a un médico o farmacéutico.

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¿Cómo prevenir el herpes labial?

Ya hemos dicho que el contagio de este virus se produce en la mayoría de los casos durante la infancia y permanece en nuestro organismo el resto de nuestra vida. Al ser así, entonces lo que hay que evitar es desarrollar el factor desencadenante que lo reactive.

Cuando bajo determinadas circunstancias este virus se activa, brotan en los labios las molestas calenturas labiales. Para prevenir que esto ocurra puedes llevar a cabo estos sencillos consejos:

  • Llevar una alimentación sana y equilibrada. Come alimentos ricos en vitaminas C y E. También son aconsejables los alimentos ricos en flavonoides (cebollas, peras), los que contienen lisina (plátano, apio, aguacates) y los alimentos con cinc (cacahuetes, rábanos, melocotones).
  • Evitar la exposición solar prolongada y usar siempre un labial con protector solar.
  • Huir del estrés. Puedes recurrir a técnicas como el mindfullness para mantenerlo una salud mental sana. De esta manera no repercutirá en su estado físico.
  • Hacer deporte. Esto te ayudará a combatir el estrés y a mantener un buen estado de salud.
  • Esquivar los estados donde sabes que tus defensas se ven más debilitadas. Mejora tu dieta, hidrata de forma continuada tus labios y bebe mucha agua. Además, puedes preguntar en tu farmacia por algún complemento alimenticio que te ayude a mejorar las defensas.

Las fases del herpes labial

  1. Hormigueo, picazón, enrojecimiento e hinchazón. Estos son los síntomas de la llegada de la calentura labial, siendo el momento en el que tendrás que frenar al virus. En esta fase es recomendable recurrir a antivirales de uso tópico. Consulta siempre con el farmacéutico el modo de aplicación.
  1. En unos dos o tres días aparece la ampolla, o ampollas. Es un momento de incomodidad importante, y en el que el riesgo de contagio aumenta por la posibilidad de que se rompan las ampollas. En esta fase, usar productos adecuados para ello es importante, ya que esto ayuda a evitar el contagio y elimina las molestias de la calentura.

Cabe señalar que aquellas personas que sufren herpes labial con cierta recurrencia suelen reconocer un entumecimiento u hormigueo característico en la zona de la boca unos días antes de que aparezcan las primeras ampollas.

¿Cómo se contagia el herpes labial?

El herpes labial se trata de una afección bastante frecuente, molesta y muy contagiosa, que padece hasta un 20% de la población en algún momento, pero de cuyo virus es portador aproximadamente un 80%.

Aunque el virus puede aparecer en la saliva días antes de que se manifiesten las calenturas, el momento en que éste se contagia con mayor facilidad es cuándo una persona tiene un herpes labial activo o visible: la fase en la que salen las ampollas.

El contagio puede suceder de las siguientes maneras:

  • Mediante contacto directo a través de la saliva, como por ejemplo con un beso.
  • Tocando una ampolla abierta que ha exudado líquido, o tocando algo que haya estado en contacto con ampolla, como una toalla o un vaso.
herpes labial

Cómo evitar el contagio de calenturas

Se trata de un virus extremadamente contagioso que pasa de una persona a otra por contacto directo. Además, las personas portadoras del virus pueden transmitirlo a otras incluso si en ese momento no tienen lesiones visibles. Por ello, hay que tomar ciertas medidas de precaución para evitar su contagio.

Para reducir la posibilidad de contagio del herpes labial puedes llevar a cabo esta serie de recomendaciones:

  • No besar a nadie mientras duren las lesiones.
  • No compartir cubiertos, vasos y demás menaje del hogar. Lavar con esmero todos los utensilios después de usarlos.
  • No compartir toallas, albornoces y prendas de higiene diaria.
  • Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo después de tocar la zona en la que se localizan las lesiones herpéticas.
  • Tener especial cuidado en no tocarse los ojos si las manos no están suficientemente limpias, ya que si el virus del herpes labial infecta los ojos pueden producirse lesiones muy severas.

De manera generalizada, el herpes labial se contiene con estos sencillos cuidados en apenas dos semanas. Si transcurrido este tiempo las lesiones no mejoran o incluso se agravan es conveniente acudir al médico.

Asimismo, es conveniente consultar con un especialista si los episodios son muy recurrentes o desarrolla lesiones muy graves. También si durante una infección en curso empezamos a sentir molestias en los ojos, ya que es posible que sin darnos cuenta nos los hayamos tocado sin habernos lavado las manos suficientemente.

Cosas que no debes hacer en caso de calentura

En caso de calentura evita:

  1. Explotar las ampollas y arrancar las heridas. No lo hagas nunca. Realizar esto supone correr el riesgo de extender la lesión, aumentando las posibilidades de contagio. Además, puedes provocar que la herida te deje cicatrices.
  1. Aplicar remedios caseros sin motivo argumentado como cubrir la calentura con pasta de dientes, zumo de limón o alcohol. Alejados de curar o simplemente aliviar, pueden llegar a empeorar el estado de la piel e incluso inflamar la zona.
  1. Utilizar cremas sobre la calentura mientras persiste la infección. Al igual que la aplicación de remedios caseros, extender cremas o cosméticos sobre la zona dañada sin fundamento puede empeorarla.
  1. Esperar demasiado en aplicar aciclovir. El aciclovir es un fármaco antiviral y ataca eficazmente el herpes labial, pero ha de aplicarse en las primeras 72 horas. Un uso tardío podría generar resistencia a este medicamento y complicar la intervención en futuras calenturas. En esta ocasión es adecuado que tu médico o farmacéutico te aconsejen sobre su uso.
  1. Consumir alimentos ricos en arginina. Este es un aminoácido presente en algunos alimentos que sirve de sustento al virus del herpes. Frenar el suministro de arginina acaba con el desarrollo del virus. Por ello, evita comer productos como chocolate, cacao, mariscos, carne de cerdo, nueces, avena, avellanas y uvas pasas.
  1. Evita compartir toallas, vasos, cubiertos y besos. Como hemos señalado antes, el contagio del virus del herpes se produce por contacto directo, por ello, evita esta serie de acciones.

Tratamiento del herpes labial

Las lesiones causadas por el virus del herpes labial suelen remitir en una o dos semanas, aunque hay casos que pueden prolongarse otra semana o dos más. El tratamiento y los cuidados de estas ampollas consiste en:

  • Medicamentos antivirales específicos formulados en crema. Se venden tanto con receta como sin ella, pero deben estar indicados por un profesional sanitario.
  • Aplicación de frío local para aliviar las molestias.
  • No tocarse las ampollas para evitar la diseminación del virus, la infección de la zona afectada o dificultar la cicatrización.

Mitos sobre el herpes labial

Entorno a esta infección vírica se han desarrollado numerosos mitos y rumores que no siempre son verdaderos, por eso, vamos a señalar qué es lo cierto.

Algunos mitos sobre el tratamiento del herpes labial:

  • El hielo ayuda a curar el herpes labial más rápidamente. Esta afirmación no la tomes muy en serio. Lo cierto es que poner hielo en el herpes labial puede proporcionar alivio temporalmente y reducir el enrojecimiento y la hinchazón en algunos casos, pero en ningún caso acelera la curación del herpes labial.
  • El herpes labial solo se contagia cuando está en la fase de ampolla. La verdad es que el virus del herpes labial es contagioso desde el primer hormigueo. Por ello, es en ese momento cuando recomendamos cubrir la calentura con un parche, ya que alivia y evita la transmisión.
  • El alcanfor y el mentol aceleran la curación. Estas sustancias pueden aliviar la zona de la calentura, pero no incrementan la velocidad de curación.

Estas son las cuestiones más relevantes entorno al herpes labial, una infección vírica muy contagiosa que implica la necesidad de tomar medidas para evitar su trasmisión y dolencias.

Imagen de Laura
Sobre Laura Periodista especializada en los Nuevos Medios Interactivos y el Periodismo Multimedia

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