falta deseo sexualSon muchas las parejas que, con el paso de los años, pierden el deseo sexual característico del principio de las relaciones. El sexo es importante en la medida que aporta un nivel de intimidad en el que conectas con tu pareja en muchos sentidos, pero el paso del tiempo apaga la pasión desenfrenada del principio para dar paso a otros matices más profundos.

¿Por qué mi pareja no me desea?

El sexólogo Santiago Frago Valls lo explica de la siguiente forma:

“El deseo erótico mejora y evoluciona con la edad, pero se ve condicionado por ciertos obstáculos”:

1. Predictibilidad y guiones rutinarios, es decir, «saber e intuir cómo se va a desarrollar todo».
2. Biografía sexual y erótica común, es decir, «la dificultad de sorprender a la pareja cuando todo lo hemos aprendido juntos».
3. Mi deseo de querer tener deseo, es decir, «no podernos permitir no tener deseo».
4. La disponibilidad absoluta de mi pareja, es decir, «sentir que siempre está esperando», lo que hace que vayamos contando los días.
5. Conflictos de pareja y desequilibrio doméstico, es decir, «sentir la dejación de la pareja en el cuidado de la relación».
6. Estar a disgusto con el propio cuerpo, es decir, «sentir que mi cuerpo no va a gustar».
7. «Laboriosidad» del encuentro erótico, es decir, «mucho esfuerzo para poca satisfacción».
8. Sentir la obligación social de tener que tener relaciones sexuales, es decir, «somos jóvenes y tenemos pocas relaciones»,» a este paso cuando tengamos más edad ya no haremos nada».
9. Red de amistades y sus vivencias singulares, es decir, «todos nuestros amigos se desean y juegan, menos nosotros».
10. Enfermedad y efectos secundarios de ciertos fármacos.
11. Adicción al tabaco, alcohol y otras sustancias.
12. Dificultades eróticas previas y miedos, es decir, «no invito a mi pareja por miedo a perder la erección, a no eyacular, a no tener orgasmos, al dolor…».
13. Las «estrategias equivocadas» o cuando el problema es la solución, es decir, «intentar provocar a la pareja y verificar que ni se entera o vive mis insinuaciones como obligaciones».

Entonces, ¿qué hago si mi pareja no me desea?

A veces es complicado recuperar el deseo, pero con esfuerzo y poniendo en práctica los siguientes consejos puede que la situación mejore. No obstante, no tengas pudor por consultar con un psicólogo especialista en sexualidad, que te ayude a entender qué te pasa y resolverlo para vivir tu vida de manera plena.

Sincérate y expón qué necesitas con tu pareja: la comunicación es esencial en todas las relaciones. No silencies tu frustración porque, a la larga, esto afecta a otros ámbitos de la relación. Escucha su respuesta e intenta comenzar una nueva tónica en cuanto a las relaciones sexuales.
Buscad cuáles son los puntos que os separan para encontrar el problema de fondo. A veces el estrés que provoca largas jornadas de trabajo o la frustración están detrás de la falta de deseo.
No presiones a tu pareja para tener sexo. En ocasiones la falta de líbido puede terminar en la falta completa de interés por el sexo cuando la persona se ve presionada. Piensa que cada uno tenemos unos ritmos.
No caigas en prácticas rutinarias. Puede que el hecho de ser siempre tú quien propone sexo y tu pareja la que lo rechaza se haya convertido en una norma. Romper ese círculo puede ser muy beneficioso. Podéis ver películas eróticas juntos, incluso pornografía, jugar, disfrazaros, cumplir sueños de la otra parte o dar rienda suelta a nuevas formas de placer sexual con juguetes o el famoso succionador femenino, que seguro que os descubre nuevas cosas.
Date tiempo. La falta de deseo sexual no se soluciona de un día para el otro. Hay que ir paso a paso, primando la calidad y no la cantidad.

¿Debo acudir a terapia de pareja?

Si. La mejor decisión es poner la situación en manos de un psicólogo con experiencia en el campo. Un sexólogo nos dará las claves y nos guiará durante el proceso. En Siquia te lo ponemos fácil con terapia online, discreta, muy cómoda y más económica que la terapia presencial.

Son muchos los factores que afectan en el deseo sexual, el tiempo, el estrés, los hijos. No te sientas raro. Si necesitas ayuda, acude a ella.

Si bien es verdad que el deseo está relacionado con el amor, hay ocasiones en las que la falta de deseo se relaciona con el desamor. En este caso la ruptura es una situación que se puede dar. Es importante que ambos miembros de la pareja tengáis claro la situación que estáis viviendo y os pongáis de acuerdo a la hora de buscar soluciones. Si tu pareja no tiene interés o no se esfuerza en trabajar con el terapeuta, es posible que debáis considerar la ruptura definitiva.

siquia psicologo online sin cuotas mensuales