Evitar el suicidio en menores: los protocolos contra el suicidio ya son una realidad

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En 2020, se suicidaron 3.941 personas en España, según el Observatorio del Suicidio, el máximo en la historia. Y entre los jóvenes es mucho más preocupante. En el mismo año, el suicidio fue la segunda causa de fallecimiento entre los jóvenes de 15 a 29 años. También se batieron récords en menores de 15 años, 14 personas.

Además las hospitalizaciones por autolesiones en la franja de 10 a 24 años prácticamente se ha cuadruplicado en los últimos años. En comparación entre el año 2000 con 1.270 hospitalizaciones pasamos a 4.048 en 2020, según los datos del Ministerio de Sanidad.

Activación de los protocolos contra el suicidio en España

El año pasado, varias comunidades autónomas aprobaron protocolos para la prevención del suicidio y las conductas autolíticas en los centros educativos, tanto en primaria como en segundaria. Los docentes solicitaron estos planes de actuación dada la alta incidencia en los centros y sentían que no están preparados para sobrellevar los casos.

No son pocos los profesores que relatan experiencias con alumnos donde estos últimos les confiesan sus planes de suicidio o sus autolesiones. La sensación de «desprotección» y falta de herramientas de los docentes hizo que fuera urgente que las instituciones tomaran cartas en el asunto.

suicidio

La Asociación de Directores de Institutos de Madrid (Adimad) ha comunicado más de 200 casos de autolesiones en estudiantes de secundaria desde septiembre y mostraban preocupación por la falta de personal cualificado para resolver la situación. “La salud mental y emocional de los alumnos nos preocupa muchísimo. Nunca habíamos tenido tantos casos y no tenemos suficiente personal ni en cantidad ni en calidad”, afirmaba Adimad.

“Nos llegan casos de chavales que se autolesionan o que están medicados y abusan de los antidepresivos que les han recetado, intentos deliberados provocados por una situación emocional muy dura. Son nuestros alumnos y tratamos de hacer lo que podemos”, añadieron desde Adimad.

En Madrid aun no tienen aprobado un protocolo, aunque la Consejería de Educación confirman que esta casi completo. Y debe ser así ya que en 2021, el Gobierno aprobó la ley de protección de la infancia frente a la violencia, con lo cual, todas las autonomías deben contar con un protocolo de prevención del suicidio.

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¿Cuáles son los motivos de los jóvenes para querer quitarse la vida?

“Es un fenómeno multifactorial”, afirma Covadonga Martínez, psiquiatra del Hospital Gregorio Marañón. El motivo principal es la existencia de algún trastorno mental según la OMS, un 15% de los adolescentes lo sufren aclara la psiquiatra, pero también lo produce la sensación de soledad o la percepción de falta de apoyo.

“En la adolescencia la socialización es necesaria para el desarrollo, es la etapa en la que empiezan los trastornos mentales por el propio desarrollo del cerebro o los cambios hormonales”.

Martínez explica el papel fundamental que tienen los amigos en la juventud. “Aumentan las demandas del ambiente, hay un mayor estrés social y están más desprotegidos”. Martínez cree que es imperante la existencia de los protocolos de prevención en las escuelas: “Hay que hablar del suicidio, pero hay que saber cómo”.

Los falsos mitos sobre el suicidio

En los protocolos que ya se han puesto en marcha en España se desmontan algunos falsos mitos sobre el suicidio. “Hablar con la persona sobre su conducta puede incitar al suicidio”. La guía aclara que esto es falso “hablar con la persona sobre lo ocurrido disminuye el riesgo de que se produzca dicha conducta, le tranquiliza”.

En este otro caso: “Es mejor mantener en secreto los pensamientos suicidas de alguien”. También es incorrecto “Preservar el silencio y el tabú impide la activación de las redes de apoyo necesarias”. Algunos indicadores que pueden advertirnos de que algo no va bien en el joven son los siguientes:

  • Cerrar las cuentas de sus redes sociales.
  • Aislarse o se le ve solo en los descansos.
  • Disminuye su esfuerzo.
  • Empeoran sus notas.
  • Ausencias injustificadas.
  • Comportamientos inadecuados en clase cuando no son habituales.

Detectar estas conductas es uno de los mayores retos de los docentes, por eso algunos protocolos contemplan una nueva figura, el alumno de apoyo o el ciberayudante, estudiantes a los que se da formación para que ellos mismos detecten situaciones de riesgo o acoso en el centro o las redes sociales.

El resultado de la pandemia

Tras la pandemia, los responsables de los centros escolares dan la voz de alerta. Aseguran que la estabilidad emocional de los estudiantes ha sufrido demasiado. Creen que se puede deber en algunos casos al entorno familiar que viven diariamente, que también ha sufrido durante el confinamiento.

Manuel, director de un instituto público en Madrid comenta: “los profesores estamos muy preocupados, no lo sentimos como ajeno, el alumno necesita que alguien le escuche y la figura del tutor es fundamental». Admite creer que los padres son en gran parte responsables «Muchas veces, desconocen lo que pasa en el cuerpo de sus hijos”.

En Siquia podemos ofrecer ayuda psicológica online, en el caso de otro tipo de ayuda puede recurrir al teléfono de la esperanza 717003717 o al programa de prevención, divulgación y formación de la Fundación Española para la Prevención del Suicidio: www.prevensuic.org.

Imagen de Patricia García
Sobre Patricia García Patricia es una estudiante del último curso de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Valladolid, donde descubrió su gran interés por la redacción. Motivada por el feminismo y la salud mental, la gran olvidada en las enseñanzas universitarias.
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