Efecto Pigmalión, el creador de expectativas

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El Efecto Pigmalión es un sesgo cognitivo psicológico cuyo nombre proviene de la mitología griega. Concretamente de la conocida Metamorfosis de Ovidio: una obra en la que se representa a Pigmalión como un escultor enamorado de una de sus obras. 

Pigmalión buscó durante años a la mujer ideal con la cual casarse. La única condición que debía tener dicha mujer era la de ser perfecta. Al no encontrar la que para él era la mujer adecuada, decidió dejar la búsqueda.

Comenzó a centrarse en hacer esculturas que representaban a mujeres preciosas. De esta forma, saciaba su frustración y compensaba la ausencia de una mujer verdadera. Una de sus esculturas, la Galatea, llamó mucho su atención. Tanto que Pigmalión se enamoró de la estatua

En el mito se dice que Pigmalión soñó que Galatea se hacía real. Y así fue, pues Afrodita intervino en la historia para darle vida a la estatua.

En La Metamorfosis de Ovidio, el relato se muestra de la siguiente forma: al despertar, Pigmalión se encontró con la diosa Afrodita. Esta, conmovida por el deseo de Pigmalión le dijo: “mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal”. De esta forma Galatea se convirtió en humana

¿Qué es el Efecto Pigmalión?

El Efecto Pigmalión es un término que se utiliza en el ámbito de la psicología para referirse al fenómeno por el cual las expectativas y las creencias que una persona tiene influyen directamente en sus conductas. Es por tanto un acontecimiento importante de estudio en el ámbito laboral, social y familiar

Este fenómeno se puede identificar de diferentes maneras:

  • Cuando una persona consigue lo que se había propuesto como consecuencia de su propia creencia de que sí podía conseguirlo. 
  • Las expectativas y previsiones de los profesores sobre la forma en que de alguna manera se conducirán los alumnos determinan precisamente las conductas que los profesores esperan.” (Rosenthal y Jacobson).
  • Como una profecía autocumplida. Esta es una predicción que una vez dicha o hecha, es en sí misma la causa de que se haga realidad. Es decir, es una expectativa que, por un motivo u otro, impulsa a las personas a actuar de una determinada forma. De esta manera la que la expectativa acaba cumpliéndose. 

Dentro del Efecto Pigmalión, hay dos tipos:

  • Positivo o efecto Pigmalión propiamente dicho. Como su nombre indica, produce un efecto de carácter positivo en el sujeto. Se afianza el aspecto sobre el que se produce el efecto. De esta forma, se va a provocar un aumento de la autoestima de la persona y del suceso o aspecto en concreto. 
  • Negativo o efecto Golem. Aquí ocurre lo contrario. La autoestima del sujeto disminuye y el aspecto sobre el que se actúa también. Hay casos en los que dicho aspecto llega a desaparecer. 

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¿Qué importancia tiene el Efecto Pigmalión en los distintos ámbitos?

  • El Efecto Pigmalión en el ámbito educativo

En este campo es donde más estudios se han realizado y más se ha experimentado. Fueron Rosenthal y Jacobson en 1968 quienes decidieron estudiar el Efecto Pigmalión desde la perspectiva de la teoría de la profecía autorrealizada.

Esta teoría es entendida como uno de los principales factores que influyen en la motivación de los estudiantes dentro del aula. 

Para llevar a cabo el estudio se informó a un grupo de profesores sobre el hecho de que se les había realizado una prueba a sus alumnos. Esta consistía en un ensayo para evaluar las capacidades intelectuales de éstos. Lo importante es que la prueba nunca se llegó a realizar

Una vez se les había informado sobre dicho acontecimiento, el cual era falso, se les indicó quiénes habían sido los alumnos con mejores resultados. Una información que fue totalmente inventada ya que la prueba jamás se realizó. De hecho, les aseguraron a los profesores que los que más resultado habían obtenido serían los que a posteriori obtendrían mejores resultados académicos

Pues bien, tras casi un curso de espera, se descubrió que los alumnos que habían dicho que tenían mejores resultados, obtuvieron mejores calificaciones. ¿Cómo es posible si todo el experimento era falso? Esto fue el resultado del Efecto Pigmalión.

Los profesores se crearon unas expectativas sobre los supuestos alumnos que iban a tener mejor rendimiento y actuaron para que éstas se cumplieran.

De esta forma, se llegó a demostrar que las expectativas que los profesores tienen sobre sus alumnos pueden condicionar su comportamiento. Incluso pueden afectar a la evolución académica de los alumnos.

  • El Efecto Pigmalión en el ámbito laboral

Dentro de las empresas, este efecto es muy importante. Está muy relacionado con la productividad de los empleados y de la propia empresa.

¿Cómo o dónde podemos observarlo? Cuando un trabajador recibe de manera reiterada la aceptación o el reconocimiento de su jefe, su autoestima sube.

Al subir su autoestima, el empleado va a tener una confianza en sí mismo y en sus capacidades mucho mayor. De esta manera, su desempeño y productividad en las distintas actividades y funciones será mayor. 

También podemos encontrarnos con la situación contraria. Cuando un empleado recibe de manera habitual el rechazo o la indiferencia por parte de su jefe su autoestima disminuye. Si sus capacidades y funciones están siendo criticadas constantemente la calidad de su productividad va a disminuir.

Por eso, transmitir expectativas positivas sobre un determinado grupo va a suponer que dichos individuos tengan un buen rendimiento. 

  • El Efecto Pigmalión en el hogar

Debemos tener muy presente la forma en la que nos comunicamos en casa. Más aún cuando hay niños, pues la familia influye enormemente en los niños.

Por eso resulta fundamental generar expectativas positivas sobre los más pequeños. De este modo crecerán queriendo cumplir sus objetivos y con la autoestima alta en vez de sentirse inútiles. 

efecto pigmalión

¿Qué consecuencias puede tener el Efecto Pigmalión?

Como ya hemos observado, el efecto Pigmalión tiene efectos positivos. Sin embargo, también puede tener un efecto nocivo sobre las personas.

No puedes decirle a tus hijos o a tus alumnos que han de esforzarse por aquello que tú no has conseguido. Tampoco poner ejemplos de objetivos de tu vida que no hayas podido conseguir o superar, porque, de esta forma, la otra persona se creará unas expectativas negativas. Es decir, las expectativas de la otra persona cambian al pasarlas por tu propio filtro. 

Es cierto que nuestros los padres suelen decir estas cosas con la mejor intención. E, incluso, de manera inconsciente. Está claro que siempre quieren lo mejor para sus hijos.

Sin embargo, antes de hablar a otra persona sobre cómo debe actuar para, en un futuro, conseguir sus objetivos, hay que saber cuáles son realmente las expectativas que se quieren transmitir.

Es esencial que, principalmente en el caso de los hijos, se les recuerde cuáles son sus cualidades. Qué puntos fuertes y habilidades tienen. Nunca te pongas tú como ejemplo de algo que no has conseguido, pues pueden tomarte como referencia y creer que ellos tampoco lo van a conseguir. 

Gracias a Pigmalión sabemos que nuestras palabras, gestos y acciones van a influir en los demás. Así que, qué mejor manera que utilizar ese poder para reforzar sus capacidades y valías.

Aprovecha el Efecto Pigmalión para crear en la persona una buena autoestima para que sea feliz toda su vida. Para ello, has de rodearte de gente que te aporte y te sume. Aléjate de quienes te hacen ver todo negro. 

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Imagen de Aitana Andrés
Sobre Aitana Andrés Aitana es estudiante del último año de Periodismo en la Universidad de Valladolid. Durante los años de carrera ha descubierto el interés por la salud mental y la importancia de su visibilidad en los medios.

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