depresion infantil siquiaAunque normalmente asociamos un cuadro depresivo a una persona adulta, existen casos de menores en lo que se puede desencadenar lo que denominamos como depresión infantil. Y lo más desesperanzador de esto, es que se están dando en niños cada vez más pequeños…

La depresión infantil es aquella que aparece en niños de diferentes edades y que será expresada de diversas formas según las características personales del niño. Estas características hacen referencia fundamentalmente a su nivel de desarrollo, su entorno social y escolar, su ambiente familiar y sus relaciones con iguales.

En el caso de los niños, diversos estudios han demostrado que existe cierta relación entre un estado de ánimo depresivo y un comportamiento agresivo. Sobre todo, cuando se han producido estas conductas en niños más pequeños cuyas capacidades para expresar sus sentimientos son más reducidas.

Síntomas de depresión infantil

Como hemos dicho anteriormente, los síntomas que pueden manifestarse son:

  • Cambios en el apetito, ya sea aumentando o disminuyendo significativamente.
  • Mayor frecuencia de rabietas y llantos.
  • El niño se irrita con mayor facilidad.
  • Cansancio y falta de energía.
  • Se pueden producir quejas físicas que no responden a ningún problema fisiológico o enfermedad.
  • Tristeza.
  • Pérdida del interés por el juego u otras actividades que anteriormente disfrutaba.
  • Baja autoestima.
Estos problemas, en ocasiones, son difíciles de diagnosticar y es importante que acudamos a un profesional si observamos algunos de estos síntomas por un periodo de tiempo mayor a dos semanas.
 

Causas de la depresión en niños

La depresión infantil puede aparecer por diferentes factores:
  • Predisposición genética. Esto no quiere decir que la depresión sea algo «hereditario», pero sí es cierto que se ha comprobado que los niños cuyos padres tienen historial de depresión, presentan entre tres y seis veces más posibilidades de manifestar sintomatología de este tipo.
  • Entorno familiar. Difícil relación de los padres, interacciones conflictivas, mala comunicación, malos tratos físicos y/o verbales entre progenitores, distanciamiento padre(s)-hijo… pueden ser algunos motivos por los que se propicia la aparición de sintomatología depresiva en el niño.
  • Situación difícil en ámbito social y escolar. Otras situaciones que pueden afectar al menor y pueden desembocar en sintomatología depresiva están relacionadas con las relaciones sociales que el niño tiene con otras personas diferentes a sus padres. En este caso pueden aparecer síntomas de depresión infantil en menores que han vivido recientemente la pérdida del algún familiar cercano, la separación física de personas con las que se relacionaba día a día (compañero de clase que cambia de colegio y con quien pierde el contacto por este motivo, por ejemplo), situaciones de bullying, etc.

Se ha observado que, en cuanto a prevalencia, los niños manifiestan más síntomas depresivos que las niñas y que esto cambiar a partir de la adolescencia, momento en el que los cuadros depresivos pasarán a ser más frecuentes entre las chicas. Dicha prevalencia se mantendrá en la edad adulta.

Tratamiento para la depresión en menores

Como ocurre en el caso de los adultos, el tratamiento para un cuadro depresivo infantil ha de ser individual con el fin de adaptarse al momento vital del niño, sus características, su fase actual de desarrollo y sus habilidades sociales. Como es obvio, en un tratamiento con un menos se debe incluir en la terapia a los padres o tutores legales del niño y se tendrá abierta la puerta a la posibilidad de ir incorporando a la terapia a otras personas importantes en los diferentes entornos del niño.

Lo aconsejable será siempre comenzar con una psicoterapia, focalizándonos en conseguir la disminución y desaparición de los síntomas para evitar, siempre que sea posible, la prescripción de medicación psicofarmacológica.