Charles Duhigg: el éxito tras el poder de los hábitos y la productividad

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Charles Duhigg no estudió para ser periodista, ni tampoco para comprender los caminos de la mente. Nacido en Nuevo México, cursó la carrera de Historia en la Universidad de Yale y Administración de Empresas en Harvard. Quizás fue esa curiosidad por el funcionamiento de las empresas lo que le llevó a investigar las prácticas comerciales de Apple: la serie de reportajes publicada en The New York Times y titulada «The iEconomy» le convirtió en ganador del premio Pulitzer en el año 2013.

Charles Duhigg

Tan solo un año antes su camino hacia el éxito comenzaba con la publicación de «El poder de los hábitos: Por qué hacemos lo que hacemos en la vida y en el trabajo«. El libro se mantendría durante tres años en la lista de los más vendidos de The New York Times, convirtiéndose en un bestseller en toda regla. Charles Duhigg describe «El poder de los hábitos» como un libro que explica «por qué existen los hábitos y cómo se pueden cambiar». No conforme con predicar a través de su libro, Duhigg se ha unido a la compañía VitalSmarts para impartir un curso sobre el funcionamiento de los hábitos.

La clave para hacer ejercicio con regularidad, perder peso, criar niños excepcionales, ser más productivo, construir empresas y movimientos sociales revolucionarios y lograr el éxito es comprender cómo funcionan los hábitos.

En 2016, Charles Duhigg publicó «Más agudo, más rápido y mejor: Los secretos para ser más productivo en la vida y en el trabajo», un libro que presenta las claves de aquellos que lograron ser más productivos que el resto, triunfando en el proceso, y «nos explica por qué es más importante controlar cómo pensamos que el propio contenido de nuestras reflexiones».

El modo en que decidimos vernos a nosotros mismos y encuadrar las decisiones cotidianas, las historias que nos contamos y los objetivos fáciles que ignoramos, el sentimiento de comunidad que inculcamos en nuestros compañeros de equipo y la cultura creativa que establecemos como líderes, todo esto es lo que diferencia a las personas simplemente ocupadas de las realmente productivas.

Charles Duhigg sobre la productividad.

Charles Duhigg y el poder de los hábitos

¿Qué es un hábito? En resumidas cuentas, es una acción a la que te acostumbras hasta el punto de que tu cerebro cesa en su actividad cada vez que lo realizas.

Cada día que pasaba en la oficina del New York Times, Charles Duhigg ignoraba la nota pegada en la pantalla de su ordenador que le recordaba no comerse una galleta, «apagaba» su cerebro y se la comía. Esa galleta era un hábito que le había hecho ganar unos cuantos kilos de más y que, por lo tanto, él sabía que era perjudicial para sí mismo, pero deshacerse de los hábitos es más complejo que saber que no son buenos para ti.

Cuando se decidió a comprender por qué no podía resistirse a comer una galleta cada día que pasaba en la oficina, descubrió que la ciencia había estudiado el poder de los hábitos a través del cerebro de las ratas. El trabajo de la neuróloga Anne Gabriel había estudiado, mediante multitud de sensores, el funcionamiento neurológico de las ratas a las que metía «en el laberinto más sencillo del mundo»: tenía una compuerta y chocolate al final y, aun así, al principio las ratas tardaban unos 13 minutos en encontrar el chocolate.

hábitos

«Cuando la doctora miró en el interior de sus cabezas vio algo fascinante: el gráfico de la actividad neurológica de una rata que entraba por primera vez al laberinto estaba lleno de picos de actividad», explica Charles Duhigg. «La doctora metió a cada rata en el laberinto 150 veces y, con el tiempo, las ratas aprendían a recorrerlo cada vez más rápido y dentro de su cabeza ocurría algo interesante: cuando encontrar el chocolate se convertía en un hábito, las ratas comenzaban a pensar cada vez menos«.

Cuando encontrar el chocolate se convertía en un hábito, las ratas comenzaban a pensar cada vez menos.

Una vez las ratas desarrollaban el hábito de encontrar el chocolate, el gráfico de su actividad neurológica mostraba un profundo valle, muy similar al que producía su cerebro cuando dormían. ¿Cuántas veces al día ocurre esto en nuestro cerebro? Pues bien, «la investigadora Wendy Wood siguió a cientos de personas para ver cuántas de nuestras actividades son hábitos y descubrió que alrededor del 40 o el 45% de las decisiones que tomamos cada día no son decisiones en realidad, son hábitos«.

Alrededor del 40 o el 45% de las decisiones que tomamos cada día no son decisiones en realidad, son hábitos.

Los hábitos funcionan de la siguiente manera: ante el estímulo inicial, el cerebro experimenta un aumento de la energía, que se repite una vez terminada la rutina, cuando el hábito acaba con una recompensa y el cerebro despierta de nuevo. «Durante años todo el mundo, dese Aristóteles hasta Oprah, se ha centrado en la rutina, pero durante la última década hemos aprendido que son la señal inicial y el premio lo que influye en el funcionamiento de los hábitos«.

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Una de las cualidades más importantes, en relación con los hábitos es la fuerza de voluntad, precisamente porque, según cientos de investigaciones científicas «tener fuerza de voluntad es la capacidad que más se relaciona con el éxito, más que tener un alto coeficiente intelectual o tener padres ricos. La fuerza de voluntad es lo que prepara a las personas para la vida«. Charles Duhigg asegura que la fuerza de voluntad se puede aprender mediante hábitos: «así es como se enseña la fuerza de voluntad, se enseña a tomar una decisión que deben aplicar cuando ven una señal y entonces consiguen una recompensa».

Tener fuerza de voluntad es la capacidad que más se relaciona con el éxito, más que tener un alto coeficiente intelectual o tener padres ricos. La fuerza de voluntad es lo que prepara a las personas para la vida.

La clave para escapar de los malos hábitos y construir otros nuevos es premeditar tus acciones, es pensar qué harás cuando veas la señal que inicia un hábito y qué premio te vas a dar: «Decir ‘no me voy a comer una galleta hoy’ no funciona, lo que tienes que decir es ‘a las 15:15, en lugar de ir a la cafetería, voy a levantarme y acercarme a la mesa de otra persona, porque creo que en parte voy a la cafetería porque es divertido hablar con mis amigos, que están en la cafetería, así que en lugar de ir allí voy a buscar a alguien con quién hablar. Y cotilleas un montón, ese es tu premio'».

Para cambiar de hábitos, necesitarás prestar atención al proceso que tiene lugar cuando tu cerebro se apaga, entender el funcionamiento del hábito, y solo entonces podrás ponerle freno.

Los 5 consejos de Charles Duhigg para lograr una mayor productividad

  • Imagina lo que va a ocurrir a lo largo del día: Charles Duhigg recomienda construir una historia sobre lo que va a pasar a lo largo del día: «te hará prestar atención a las cosas adecuadas e ignorar aquello que no necesitas».
  • Toma el control: Tomar decisiones que te hagan sentir que tienes el poder de lo que ocurre en tu día a día aumentará notablemente tu motivación y tu productividad. «Por ejemplo, cuando tienes que responder correos, empieza cada mensaje tecleando una frase que demuestre que estás al mando. Sirve cualquier frase, desde decidir dónde quieres comer hasta decir sí o no… Si sientes que tienes el control, te será más fácil quitarte esos correos de encima».
  • Empieza tus listas de cosas por hacer con grandes metas, seguidas de pequeñas tareas sencillas de realizar, realistas, específicas, cuantificables y estructuradas a lo largo del tiempo, «porque eso es lo que te va a dar un plan, te va a mostrar cuál es el primer paso y, una vez lo tengas, será mucho más sencillo hacer todo lo demás.
productividad
  • Si eres empresario, toma nota de quién habla en las reuniones. Si todo el mundo tiene la oportunidad de hablar y compartir sus impresiones sobre un proyecto, este se enriquecerá con el punto de vista de cada uno de los miembros y el equipo será más productivo. «Cuando empiece la reunión, haz rápidamente una lista con las personas presentes y por cada persona que hable, tacha su nombre de la lista, así sabrás si hay seguridad psicológica«. Es decir, te permitirá saber si todos los presentes se sienten libres de compartir lo que piensan sin ser juzgados.
  • Explícale a alguien aquello que has aprendido: decir a viva voz ese nuevo conocimiento que quieres recordar a toca costa te ayudará a aprenderlo de manera más efectiva: «la ciencia ha demostrado que cuando nos forzamos a vocalizar lo que acabamos de aprender, explicándoselo a otra persona, es mucho más probable que lo recordemos con el paso del tiempo».

Si quieres aumentar tu productividad o dejar a un lado tus malos hábitos, pero no crees que puedas lograrlo por ti mismo, quizás te ayude contar con la ayuda profesional de un psicólogo. En Siquia apostamos por la comodidad de nuestros pacientes y por eso somos líderes en terapia online desde 2012.

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Imagen de Lucía Lorenzo
Sobre Lucía Lorenzo Lucía Lorenzo es una estudiante del último curso de Periodismo en la Universidad de Valladolid, donde descubrió su gran interés por los temas relacionados con la salud, especialmente con la salud mental, la gran olvidada en las enseñanzas universitarias. Entre sus inquietudes se encuentran el feminismo y los derechos LGBT. Ganadora de un premio de relato corto en el año 2013, disfruta escribiendo tanto noticias como ficción.

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