Así afectan los cambios de turno y guardias a tu estabilidad emocional y mental

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TRABAJO POR TURNOS EFECTOS PSICOLOGICOSCarolina, 23 años recién cumplidos, acepta su primer empleo en una clínica privada como bióloga analista clínica. Cuando lo hace, no se hace una idea exacta de lo que es un trabajo con “guardias” y “cambios de turno”. La chica saludable que entra por la puerta en su primer día, tras varias semanas de cambios de turnos, guardias semanales de 24 horas y una guardia mensual de fin de semana, se acaba convirtiendo en un vago reflejo de si misma, agotada, con trastornos del sueño y de la alimentación, con una pérdida importante de peso. Es cuando aparece por mi consulta de psicología.

Un poquito de empatía y otro poquito de compasión

A pesar de que Carolina, como todos los profesionales sanitarios, nos enfrentamos a chistes, quejas y reclamaciones de todo tipo tras una dura guardia de 24 horas, lo cierto es que el paciente entiende que los profesionales somos personas y también necesitamos descansar. Pero hay de todo; hay quien hace un buen uso de la empatía y considera que, si él fuera el profesional, preferiría estar fresco, alerta, vivo porque así sería más fácil que lo “curara” que no el agotado, ojeroso y en pésimas condiciones profesional que se encuentra.

Para ser empático hay que sincronizar tanto con las emociones positivas como negativas del otro; volvemos a la profesional agotada, estresado tras 24 horas de guardia. Pero también es cierto que tenemos que saber ponernos en el lugar del otro y captar cómo se sienten.

Demasiado trabajo para un paciente que quiere salir de urgencias sabiendo qué le pasa, cómo solucionarlo y en cuánto tiempo. A veces es más útil hacer uso de la compasión, es decir, la capacidad de sincronizar con el sufrimiento de otra persona.

Para ello, empecemos preguntándonos por qué hemos llegado a urgencias y, si se trata de un familiar, es porque hemos sincronizado con su sufrimiento, entonces, ¿qué preferimos? Alguien cansado, que está deseando que se acabe su guardia o alguien apasionado por su trabajo, alegre y renovado por el sueño y la alimentación? Solo es una cuestión de prioridades y somos nosotros, como sociedad, los que elegimos.

El coste a pagar por dormir de día y trabajar de noche

Cada vez más personas trabajan a turnos; muchos porque es el trabajo que han encontrado disponible; otros porque el sueldo es ligeramente más elevado y, muchos más porque tienen niños o familiares a su cargo y deben compatibilizar horarios. Según la última Encuesta de Población Activa del INE, ya hay 2,3 millones de trabajadores en España que trabajan a turnos.

En 2016, el Centro de Investigación del Sueño de Flex publicó un estudio según el cual los españoles dormían una media 7,1 horas al día, a excepción de los que trabajaban a turnos, que duermen de 5 a6 horas. Según el Dr. Estivill, el trabajo a turnos no es recomendable para personas mayores de 35 años porque podrán sufrir diversas alteraciones de salud. Aparte de la cantidad de sueño, también es importante la calidad. De día el sueño no es reparador. El cerebro está programado para dormir de noche. Es cuando sube nuestra temperatura corporal y producimos melatonina a nivel cerebral, que no ocurre durante el día.

Las consecuencias más directas son: irritabilidad, sintomatología depresiva y variaciones hormonales, incluso hay mujeres que tienen menstruaciones más largas y dolorosas. En un estudio publicado (2014) en “American Journal of Preventive Medecine” se observó durante unos 40 años a 74.000 enfermeras de varios hospitales ingleses, y concluía que el número de muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares aumentaba entre quienes tenían turno de noche permanente o rotativo durante más de cinco años.

Pautas para afrontar de manera (algo más) saludable el trabajo a turnos

  • Es importante que un trabajador con un turno de noche haga una siesta, lo más tardía posible, de una duración aproximada de hora y media.
  • Ponerse gafas de sol cuando se salga del trabajo por la mañana.
  • Tomar melatonina; es natural y lo venden en comprimidos, un poco antes de ir a la cama. Es una solución natural, no un medicamento.
  • Intentar dormir en una habitación alejada del ruido.
  • Si se puede, no hacer cambios de turnos y mantener siempre el mismo.

Efectos cognitivos. Según un estudio publicado en The Annals of Emergency Medicine, las guardias de 24 horas tienen efectos fatales sobre el cerebro. Pueden reducir el rendimiento cognitivo de estos profesionales en una cuarta parte. Si un turno de noche va precedido de 10 horas de trabajo, el rendimiento cognitivo disminuye del 10-21%, en comparación con quienes descansaron antes del turno. Estas habilidades cognitivas afectan a la toma de decisiones y a la priorización de tareas. También una importante disminución del razonamiento perceptual. Disminución del 15% de la memoria visual en personas que trabajan a turnos.

Síndrome de burn-out. Con el tiempo, el trabajador puede desarrollar el síndrome de estar quemado o burn-out que se caracteriza por el agotamiento emocional, fatiga psicológica y física. Esto produce que el trabajador necesite aislarse socialmente y mantenga una actitud de distancia hacia las personas de su entorno más inmediato. A pesar de ello, la fatiga no responde al descanso y se presentan otros síntomas: disminución de la concentración, dolores musculares, cervicales o multiarticulares que no son producto directo de una enfermedad diagnosticada, dolor de cabeza, sueño de baja calidad y malestar prolongado tras un esfuerzo ligero.

Dificultades de conciliación familiar, aumento de los divorcios. Por otro lado, la calidad de vida del trabajador a turnos se ve afectada. La interacción social y familiar se reduce. Un dato significativo es que la tasa de divorcios en estos empleados supera el 50%. Los que más se exponen a estos riesgos son quienes trabajan siempre en el turno de noche, hecho que empeora con la edad. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomienda que el trabajo nocturno continuado sea voluntario a partir de los 40 años.

Trabajos por turnos y su relación con el cáncer. En 2007 la IARC, la agencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se dedica al estudio de las enfermedades tumorales, determinó que el trabajo por turnos era una probable causa de cáncer. Se observó mayor riesgo de cáncer de mama en mujeres que llevaban más de 30 años en horario nocturno, mientras que el cáncer de próstata era más frecuente en varones que iniciaban su jornada por la noche. En cualquier caso, no hay suficientes evidencias científicas al respecto como para tomar medidas. Este mayor riesgo de cáncer se relaciona con la producción de melatonina -hormona que regula el reloj biológico- en el cerebro durante la noche. Los trabajadores nocturnos ven interrumpido el proceso de segregación de este antioxidante natural que protege nuestro organismo de daños celulares que pueden derivar en cáncer. Otra hipótesis es que al no descansar lo suficiente durante el día, el sistema inmunológico de estos empleados se debilita, de modo que se hacen más vulnerables a patologías como el cáncer.

Diabetes, problemas de estómago y sueño. Un ciclo de sueño irregular puede causar resistencia a la insulina y dar lugar a la aparición de diabetes tipo II. Igualmente se han dado casos de trastornos alimentarios o problemas estomacales, como dispepsia (trastorno digestivo), acidez o dolor estomacal ya que el trabajo a turnos supone alterar los horarios de comidas o saltárselas La calidad del sueño también se resiente. Se duermen menos horas y peor. El sueño insuficiente y no reparador, además de reducir el rendimiento en el trabajo se asocia a un mayor riesgo de enfermedad coronaria, depresión, obesidad, accidentes laborales y, de nuevo, cáncer.

Trastornos cardio o cerebrovasculares.Los trabajadores a turnos tienen un 40% más de riesgo de enfermedad cardiovascular. Este porcentaje es mayor cuando se llevan más de cinco años en turnos rotatorios. Además, la imposición de horarios opuestos al reloj circadiano eleva la presión arterial, con el consiguiente riesgo de daños en el corazón o cerebro (ictus), según una investigación reciente del Hospital Brigham y de Mujeres de Boston (EEUU).

Pautas para los cambios de turno, “guardias” y los turnos de noche

  • Intentar dormir unas 7 horas al día.
  • Preparar la habitación, más alejada de ruidos posible, con condiciones de luz, temperatura y aislamiento de sonido posible para conciliar el sueño.
  • Fijar un horario de sueño.
  • Comer de forma ligera antes de ir a la cama.
  • Hábitos alimentarios adecuados previenen de muchos de los síntomas físicos.
  • Realizar un poco de ejercicio para que sea más fácil inducir el sueño.
  • Limitar el consumo de cafeína, teína, bebidas gaseosas y alcohólicas.
  • Intentar no fumar.
  • Organizarse para poder dedicar más tiempo a la familia y a los amigos.
  • Acudir al psicólogo si crees que necesitas ayuda para tratar el insomnio, ansiedad y otras patologías que sufras.
Imagen de Maria Dolors Mas
Sobre Maria Dolors Mas María Dolors Mas es psicóloga en Barcelona. Nº Colegiada 17222. Sus especialidades son la ansiedad, la depresión y el TDAH.
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