¿Cómo aprender a tomar decisiones?

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Tomar decisiones es algo que tenemos que hacer en multitud de ocasiones a lo largo de nuestra vida. Debemos aprender elegir entre una opción u otra para no quedarnos estancados. Algunas de esas elecciones son fáciles de tomar, sin embargo, hay otras que no lo son tanto.

El problema llega cuando a la hora de tomar una decisión, no sabemos qué hacer y nos bloqueamos. No somos capaces de elegir ninguna opción. Este bloqueo suele estar relacionado con el miedo. Bien sea el miedo a equivocarnos, el miedo a renunciar a una opción o el miedo a lo nuevo que está por venir. 

Tomar decisiones es algo habitual en el día a día. Tu vida es el resultado de todas las decisiones que has ido tomando a lo largo de los años.  

Cuando pensamos en tomar decisiones siempre lo hacemos a lo grande. Es decir, pensamos en grandes y trascendentales decisiones, como qué carrera elegir o dónde ir a vivir.

Sin embargo, a lo largo del día tomamos muchas otras de manera casi inconsciente. Desayunamos tostadas o galletas, nos ponemos una ropa u otra, vamos andando o en coche, etc. Muchas de las veces, la diferencia de que nuestro día sea de una forma u otra, lo van a marcar esas pequeñas decisiones. 

Aprender a tomar decisiones supone tomar las riendas de nuestra vida. Cuando tomamos decisiones nos hacemos dueños de nuestra propia vida. Al fin y al cabo, solo nosotros somos responsables de nuestro destino. Aprender a tomar decisiones es esencial para conseguir bienestar personal.

Es cierto que puede resultar complicado elegir entre las distintas oportunidades que se nos presentan y renunciar a otras. Sin embargo, cuando uno decide y sabe lo que quiere consigue estar feliz y orgulloso de sus decisiones. Estás siguiendo el camino que tú mismo has decidido. 

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¿Qué errores cometemos a la hora de tomar decisiones?

Tenemos que evitar fijarnos en lo que perdemos. Debemos centrarnos en lo que podemos ganar cuando eliges una opción. De esta forma no caerás en la denominada “parálisis por análisis”. Es decir, no tomar ninguna decisión por estar analizando en exceso cuál deberías coger y cuál no. 

Además, no debes retrasar el momento de elegir. Cuando se nos presenta esta situación tendemos a procrastinar. Alargamos el momento lo máximo posible.

Sin embargo, si estás esperando al momento en el que tengas todo claro y creas que no existe ningún tipo de riesgo, no vas a tomar la decisión nunca. Por eso, lo mejor que puedes hacer es ponerte una fecha límite no muy lejana para la resolución de la decisión.

Tener miedo a equivocarse también es uno de los errores más frecuentes. No hay que tener miedo, fallar forma parte de la vida. Las personas que llegan al éxito también han cometido errores y se han equivocado constantemente.

Nadie nace aprendido y, como consecuencia, te vas a equivocar sí o sí. Pero de los errores se aprende, y mucho. Así que, pierde ese miedo al error ya que no te permitirá avanzar. 

¿Qué consejos y reflexiones hemos de tener en cuenta para tomar decisiones?

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de tomar una decisión es dejar el miedo atrás. Ser conscientes de que equivocarnos es algo natural. Aunque fallemos, una vez hemos tomado la decisión debemos seguir y luchar por ella “a muerte”.

El miedo puede frenarnos porque muchas veces creemos que si rechazamos algo nos irá peor. Sustituye ese miedo por tu intuición, guíate según ésta. Debemos escuchar a nuestro corazón y aprender a decidir por nosotros mismos. La única decisión correcta es aquella que nos hace bien. 

  • Debes tener en cuenta que no existe una única opción “correcta

La mayoría de las veces no existe una opción “buena” y otra “mala”. Siempre tendemos a pensar “¿qué será lo correcto?”.

Lo cierto es que muchas veces no hay nada correcto, las dos opciones son válidas. Hagas lo que hagas estará bien, todo dependerá de cómo lo gestiones una vez hayas tomado la decisión.

La opción que hayas elegido tendrá sus cosas buenas y malas, como todo en la vida. Estarás bien elijas una opción u otra. Todo depende de ti. 

  • Considera todas las opciones

A veces nos obcecamos solo con dos opciones cuando tenemos un abanico más amplio de alternativas. Estamos pendientes únicamente de elegir entre A o B. Pero también podemos seguir buscando en el abecedario.

Has de reflexionar también sobre el por qué de la decisión. Es decir, ¿por qué debo tomar esta decisión? ¿Qué pasa si no lo hago? ¿Si me quedo como estoy y no elijo ninguna de las alternativas, habría consecuencias?

  • Visualízate en todas y cada una de las opciones

Para que puedas elegir de una forma mas fácil es aconsejable que te visualices en las opciones que se te presentan. Es decir, cómo te verías si eligieras una opción u otra, cómo te sentirías o, lo más importante, si eligiendo esa opción vas a estar bien y feliz.

Tienes que intentar imaginar lo máximo posible que harías en cada opción y cómo te haría sentir cada una de ellas. 

  • Analiza los pros y contras, así como el peso emocional que tienen para ti

Realizar una lista de pros y contras de cada opción te será muy útil para elegir la opción que más te convenga.

Escribir es una forma de organizar las ideas, así quedarán grabadas en papel y podrás elegir la opción de una forma más fácil.

Además, puedes añadir a cada argumento a favor o en contra una especie de puntuación. Es decir, cuánto valor emocional tiene para ti ese argumento. Dependiendo del número que le pongas del 1 al 10, siendo éste el número con más valor, tendrá mas o menos peso.

Es aconsejable que la lista la hagas en varios días. Esto se hace para que vayas revisando los argumentos y en el caso de que se te ocurra alguno más lo puedas añadir.

Cierra la lista cuando estés seguro de que tienes todos los pros y contras en cada opción. Una vez lo tengas, sabrás qué alternativa escoger. 

  • Ponte una fecha límite para tomar la decisión

Ponte un plazo para decidir qué opción elegir. Si te quedas analizando todo el tiempo qué opción va a ser la mejor y cuál la peor al final no vas a elegir ninguna. Esto solo va a hacer que a la larga te arrepientas por no haber tomado una decisión.

Has de movilizarte, aunque no estés convencido al cien por cien. Si quieres avanzar en la vida, tienes que actuar y asumir riesgos. 

  • No tengas miedo a arrepentirte

Uno de los miedos que nos puede entrar cuando tenemos que elegir o tomar una decisión es el de arrepentirnos después. Cuando ya hemos elegido siempre pensamos «¿Qué hubiera pasado si hubiera elegido la otra?». Nunca vas a saberlo. Has de confiar en ti y en tu intuición. 

Piensa que si has elegido esa alternativa ha sido por algo, todo pasa por algo. Si aparecen dificultades en el camino cree en ti, porque vas a ser capaz de superarlas y salir airoso de ellas.

Si te equivocas, no pasa nada. Recuerda que todos somos humanos y tenemos derecho a aprender de los fallos. Nunca podemos estar seguros de que todo vaya a ir bien pero siempre podemos demostrar que lo vamos a hacer lo mejor posible. 

En el caso de que surja algún tipo de inconveniente que no puedas superar por ti mismo, siempre tienes en tu mano la opción de pedir ayuda.

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Imagen de Aitana Andrés
Sobre Aitana Andrés Aitana es estudiante del último año de Periodismo en la Universidad de Valladolid. Durante los años de carrera ha descubierto el interés por la salud mental y la importancia de su visibilidad en los medios.

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