Cuidado: pasar mucho tiempo mirando pantallas afecta a la salud mental

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Estamos cada vez más conectados a las pantallas. Niños, niñas, jóvenes y adultos de todo el mundo viven pegados a las pantallas. El móvil, la tableta y el ordenador forman parte de nuestro día a día. En el caso de los niños y niñas estos instrumentos ya no solo están en casa, sino que, en muchos colegios se utilizan para el aprendizaje. Y lo peor es que se hace a la ligera, sin pararse a pensar en el efecto que tienen las pantallas sobre la salud mental.

Tanto jóvenes como adultos hacen uso diario de sus móviles y ordenadores para trabajar, estudiar u otro tipo de actividades relacionadas con las redes sociales o las plataformas de ocio. Se han convertido en la puerta de acceso a un mundo de información y entretenimiento. 

La llegada de las tecnologías a traído muchas mejoras en distintos ámbitos. Gracias a estas podemos contactar con amigos, familiares, colegas del trabajo desde cualquier parte. Las plataformas como Netflix o HBO se han convertido en nuestro fiel aliado las tardes de película y sofá. Además, ¿quién va a las bibliotecas pudiendo acceder a cualquier información desde Internet?

Sin embargo, el uso diario de las pantallas también nos expone a ciertos riesgos para la salud mental y física. Desde la pandemia, el nivel de uso de las pantallas aumentó. Se creó la necesidad del aprendizaje online, así como el teletrabajo y la socialización.

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Una investigación canadiense, publicada en JAMA Network Open muestra como la media de uso diario de las pantallas entre más de cinco mil adolescentes, durante los primeros meses de pandemia fue de casi ocho horas. Una cantidad que duplica el uso diario en fechas anteriores a la pandemia. 

En el caso de España, en los tiempos pre-pandemia, solo un 15% de los niños usaba los dispositivos mas de una hora y media al día. Después de ésta, el porcentaje aumentó a un 73%, según una investigación. 

Los resultados del estudio canadiense concluyeron que la excesiva exposición a las pantallas trajo consigo consecuencias para la salud mental.

En primer lugar, se detectó que la exposición a las pantallas dio como resultados depresión y ansiedad. En segundo lugar, problemas en la conducta, irritabilidad, hiperactividad y falta de atención en los más pequeños. Las tasas de depresión fueron más altas en aquellos niños y jóvenes que, a parte de usar las pantallas para el entretenimiento, pasaban más tiempo utilizando las video llamadas o el aprendizaje online. 

Como hemos mencionado anteriormente, las nuevas tecnologías han aportado grandes beneficios. Pero también han generado nuevas patologías. La Organización mundial de la Salud (OMS) reconoce la existencia de las “tecnoadicciones”, es decir, la adicción a las nuevas tecnologías. 

¿Cómo de afectada está la salud mental por las nuevas tecnologías?

Estamos en plena era digital y la salud mental de niños, jóvenes y adultos se está viendo perjudicada. Principalmente en los jóvenes pues son quienes más utilizan las pantallas. Según un informe de UNICEF, uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años tiene un problema de salud mental diagnosticado. Es decir, ciento sesenta y seis millones de niños y jóvenes de distintas partes del mundo. La mitad de estos, diagnosticados con trastornos como la depresión y la ansiedad. 

El informe del Estado Mundial de la Infancia 2021 señala que, estos problemas derivan en suicidio en la mayor parte de los casos. Se convierte así en la quinta causa de muerte más común entre jóvenes. Al año, 46.000 adolescentes, aproximadamente, se quitan la vida como consecuencia de estos problemas mentales, entre otros. 

La tecnología tiene un impacto en la adolescencia que hace que los niveles de bienestar emocional, integración social o satisfacción con la vida sean inferiores entre aquellos o aquellas jóvenes que abusan de internet. Por su parte, la depresión tiene una tasa de más del triple. 

Otro de los motivos por los cuales los y las adolescentes sufren más problemas de salud mental son las redes sociales. El ciberbullying, también conocido como acoso a través de las plataformas digitales, es uno de los problemas que están más presentes en los adolescentes.

Las redes sociales están inundadas de comentarios dañinos cuyo objetivo es hundir a la persona a la que van dirigidos. Además de la existencia de una presión y necesidad de adquirir el cuerpo perfecto, generada por las redes sociales. Estos dos acontecimientos afectan a la autoestima de la o el adolescente. Acaban haciendo mella en la salud física y mental. 

¿Cómo reducir el uso de las pantallas para mejorar la salud mental?

Es cierto que estos últimos años las pantallas y, sobretodo las redes sociales, se han convertido para nosotros en una ventana al exterior. Sin embargo, debemos ser conscientes que todo uso es bueno pero en su justa medida. Todo tiene un límite y, estar constantemente pegado a una pantalla es perjudicial para nosotros. 

Las nuevas tecnologías se han convertido en herramientas esenciales para poder desarrollar la mayoría de nuestros trabajos o socializar con los demás. Pero, no debemos olvidarnos de que, fuera del colegio, el instituto, la universidad o el trabajo existe un mundo. Lugares donde desconectar sin la necesidad de depender de un móvil o un ordenador. 

Con respecto a los niños, son los padres quienes deben evitar ese uso excesivo de las pantallas. No se debe superar la hora al día entre semana y no debe ser superior a tres horas durante el fin de semana. Para los mayores de seis años, es conveniente que se fomenten actividades y hábitos de vida saludables que limiten la exposición a las pantallas. Los progenitores deben ser quienes den ejemplo, pues si ellos mismos no son capaces de separarse de sus tecnologías sus hijos aprenderán de lo que vean. 

Los jóvenes tienen que aprender que el móvil no lo es todo y que ahí no están sus vidas. Que la vida que muestran en redes no es su vida real. Mientras gastan tiempo en las pantallas, lo gastan también en disfrutar de su vida. Tienen que salir, socializar con sus amigos y familiares en la calle. Hacer deporte, experimentar y disfrutar de la adolescencia. No se les niega el uso de las tecnologías, pero si el abuso de las mismas, para evitar problemas mayores. 

Por su parte, los adultos, deben aprender a desconectar. Muchas veces no saben separar trabajo con vida personal. Una vez acabe tu jornada laboral apaga todo tipo de pantallas y tomate tiempo para ti. Disfruta de los tuyos y haz lo que te gusta, de esta forma evitarás que el estrés del trabajo te acompañe a todas partes y te genere ansiedad. 

Si sientes que las pantallas están consumiéndote, que no eres capaz de vivir sin ellas, que estás enganchado o enganchada, pide ayuda. En Siquia te ofrecemos la oportunidad de ponerte en contacto con un psicólogo online que te ayudara a superar esa adicción a las pantallas a través de herramientas y mecanismos diferentes. Podrás disfrutar de una vida plena y gozarás de una buena salud mental. 

Imagen de Aitana Andrés
Sobre Aitana Andrés Aitana es estudiante del último año de Periodismo en la Universidad de Valladolid. Durante los años de carrera ha descubierto el interés por la salud mental y la importancia de su visibilidad en los medios.

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